Doble Fondo

En seguridad, un año de Peña Nieto y… nada

Se ha cumplido —ayer— un año del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto. Me ocupo del tema que más he cubierto como reportero en estos 12 meses: la seguridad. O la inseguridad, si usted prefiere…

De acuerdo con los datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) recabados hasta octubre, las ejecuciones producto del combate al crimen organizado, y sobre todo a causa de la guerra entre narcos, han descendido. En enero de este año hubo mil 526 homicidios dolosos en todo el país, esos asesinatos que llevan el sello indeleble de la casa narca. En febrero descendieron a su punto más bajo (mil 436), en abril llegaron a su máximo (mil 649), para septiembre habían descendido a mil 480, pero en octubre recuperaron prácticamente el mismo nivel que en enero: mil 502. Apenas 26 menos.

Leídas así las cifras no se aprecia una disminución significativa, pero si se comparan los números totales, sí: en el mismo periodo (enero-octubre) de 2012 las ejecuciones fueron 18 mil 330, contra las 15 mil 350 de este año. Es decir, dos mil 980 menos. Son muchos asesinatos menos, un promedio mensual de mil 535 ejecuciones este 2013 contra un promedio de mil 833 ejecuciones el año pasado, 298 menos. El promedio diario de este año es de 51.6 homicidios dolosos. El de 2012 era de 61.1. Diez menos.

Qué bueno que desciendan, aunque no parece suficiente: 15 mil 350 ejecuciones en diez meses son una barbaridad, lo mismo que mil 535 por mes, y 51 por día. Si en 2014 la tendencia sigue a la baja en la misma proporción, casi tres mil menos, será una gran noticia. Por lo pronto, lo que sí tenemos que indagar son las razones para que haya ocurrido ese descenso que marca el SNSP. ¿Se debe a que las fuerzas armadas se enfrentan cada vez menos a los criminales, en comparación con el sexenio pasado? Sí, aparentemente ha habido menos combates. ¿Se debe a que los criminales han migrado a otros delitos menos violentos para ellos? Parece que también así es. Veamos estas cifras…

Los secuestros van al alza. Los datos del SNSP indican que en el mismo periodo referido se perpetraron mil 425 plagios, contra mil 69 registrados en 2012 (enero-octubre también). Eso implica 108 secuestros más, que según las organizaciones de la sociedad civil son muchísimos más. Pero quedémonos con los datos del SNSP: fracaso absoluto tanto del gobierno federal como de los gobiernos estatales que son incapaces de crear cuerpos antisecuestro realmente eficaces.

En el otro delito preferido de los capos y del lumpen que trabaja con los narcos (los jefes se quedan con los recursos de la droga y sus sicarios con parte de lo demás), en la extorsión, también ha habido un incremento: 6 mil 694 casos denunciados en estos diez meses contra seis mil 88 el año pasado, un alza enorme de 606.

Ni un avance en estos dos delitos que son los que más afectan los patrimonios de las familias (secuestro) y los recursos de las empresas (extorsión). Un fracaso tanto del gobierno federal como de esos juniors que son los gobernadores.

Así que nada, nada qué festejar en cuanto a la seguridad. O más bien, en relación a la inseguridad que se sigue padeciendo (con sus excepciones) en todo el país. Las expectativas que se habían creado han quedado en eso, en anhelos frustrados, porque si bien los criminales ya no esparcen tanta sangre, sí joden mucho más a los ciudadanos…  

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