Doble Fondo

Lo que quería el "subcomandante Marcos" en 1994 (I)…

Detrás de la declaración de guerra al Estado había razones irrefutables: historias de miseria, explotación y despojos perpetrados durante décadas por caciques de la región.

Mes y medio después del levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en Chiapas, el subcomandante Marcos le dio un par de entrevistas a Macrópolis, el semanario del cual yo era director general a la sazón. El EZLN y Marcos no le andaban dando exclusivas a todo mundo por ese entonces. Siempre supuse que si el subcomandante aceptaba charlar con nuestra revista, era por el estupendo trabajo que realizaron durante las semanas previas nuestros reporteros y fotógrafos enviados a esa fugaz guerra, la cual duró tres semanas y que, según nuestros recuentos, ocasionó más de 200 muertos y más de 500 heridos (según el gobierno federal salinista solo hubo 146 muertos). Gracias a las crónicas y reportajes de ellos, quedó claro que detrás de la declaración de guerra al Estado mexicano había razones irrefutables: horribles historias de miseria, explotación y despojos perpetrados durante décadas por impunes caciques políticos y económicos de la región.

Pero, además de esos antecedentes de opresión redescubiertos, ¿qué sabíamos hasta ese momento, hasta antes de las entrevistas, acerca de lo que quería políticamente el EZLN en voz de Marcos, de acuerdo a las declaraciones de él recogidas durante las primeras horas y días del conflicto y plasmadas en Macrópolis? En su propia voz…

—Hemos hecho una declaración de guerra al Ejército mexicano y al gobierno de Carlos Salinas de Gortari como una medida última, pero justa, para no morir de hambre ante la ambición insaciable de una dictadura de más de 70 años. Exigimos que se restaure la legalidad y la estabilidad de la nación.

—Que no se olvide que este es un movimiento étnico. Hace 500 años empezó nuestra lucha contra la esclavitud: por nuestra Independencia, contra el expansionismo norteamericano, por la promulgación de nuestra Constitución y contra el imperio francés. Más tarde contra la dictadura porfirista que provocó que hombres pobres como nosotros se levantaran en armas.

—Yo solo soy un mestizo, un hombre del pueblo que lucha para no seguir sufriendo esas terribles desigualdades en nuestro país. Soy un combatiente.

—Escogimos levantarnos hoy, porque es nuestra respuesta a la entrada en vigor del TLC, ya que éste representa un acta de defunción de las etnias indígenas de México, prescindibles para el gobierno de Salinas de Gortari.

—Hoy no hay condiciones para efectuar elecciones libres y democráticas. En nuestra declaración de guerra instamos a los Poderes de la Unión para que hagan valer el derecho constitucional, se deponga el gobierno ilegítimo de Salinas de Gortari y se instaure un gobierno de transición integrado por personalidades y personajes de partidos políticos, para que éste convoque a elecciones en igualdad de circunstancias y no como las (presidenciales) que se avecinan, que serían ilegítimas y desequilibradas.

—La orden primordial para el EZLN es avanzar hacia la capital del país venciendo al Ejército, protegiendo en su avance liberador a la población civil.

—Somos un ejército preparado, no guerrilla. Durante 10 años hemos hecho un trabajo político, de manera lenta y cuidadosa. Este no es un ejército guerrillero clásico que roba, secuestra o da golpes espectaculares. No pega y huye, sino que pega y avanza.

La próxima semana, la síntesis de las entrevistas con el subcomandante Marcos

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