Doble Fondo

¿Y si ejecutan a los que denuncian a "Los Templarios"?

Ya habían denunciado desde tiempo atrás lo que ocurría, y nadie hizo algo. Ahora los regidores han interpuesto denuncias ante la PGJ michoacana. ¿Y si los matan por eso? Espero que eviten una tragedia así.

El miedo, el terror entre los lugareños ha sido una constante que he encontrado cada vez que he viajado a la Tierra Caliente de Michoacán desde hace años, y en particular desde abril de 2013. La semana pasada volví a la zona y me sorprendió la valentía de varias personas. De doce regidores de diferentes partidos (PRI, PAN y PRD), que forman parte del cabildo de Apatzingán, el centro urbano más importante de Los caballeros templarios, ocho decidieron denunciar el yugo bajo el cual vivían, sometidos por el presidente municipal, Uriel Chávez Mendoza (PRI), recientemente detenido por la Procuraduría General de Justicia de Michoacán (PJGM), acusado de presuntos nexos con ese cártel y por haber extorsionado a los regidores.

Antes de llegar a Apatzingán, yo había obtenido en Morelia copia de parte de una auditoría practicada por la Auditoría Superior del estado a la cuenta pública municipal correspondiente a 2012, donde quedó documentado que la administración de Chávez desvió casi tres millones de una partida presupuestal. También había conseguido una copia de un acta de una sesión de cabildo a través de la cual el alcalde, con el apoyo de los regidores, determinaba, junto al secretario del ayuntamiento, Eloy Velázquez López, y la síndico del mismo, Julia Lila Ceja Canela, firmar un convenio y entregar a una empresa con presunta filiación templaria (Empresa Gestoría y Administración S.A. de C.V.) 30% de todas las ministraciones que recibieran de la Secretaría de Hacienda. Tres de cada diez pesos de partidas federales. Más de cien millones de pesos, nada más en el ejercicio de 2013.

Los regidores decidieron contar pormenores de cómo el alcalde los obligó a firmar tal irregularidad, cómo les quitaba 40% de sus sueldos para financiar a Los Templarios, cómo los amenazaba y cómo los conducía ante sus líderes (los detalles fueron publicaron en las ediciones de MILENIO de viernes y sábado pasados*).

Eligieron a uno de ellos para que se hablara ante la cámara: José Martín Gómez Ramírez, quien lo hizo con una constante sonrisa en el rostro, que yo atribuí a su nerviosismo. Le pregunté por qué se atrevía. Esto respondió:

—En estos dos años (de gestión de Chávez) el crimen organizado se encargó de educarnos. Cortaban cabezas. En el monumento a Lázaro Cárdenas sentaban a una persona en una silla y le atravesaban una espada (templaria) en el pecho. Yo asumo que en dos años me llené de miedo y ya no me cabe más miedo. Ya lo que él (el alcalde) diga, las amenazas, ya no me pueden espantar más. Fueron dos años de pánico. De sangre…

Toda esta gente afirma que ya había denunciado desde tiempo atrás lo que ocurría: al gobernador Fausto Vallejo, a diputados federales y senadores, y nadie hizo algo. Ahora ya han interpuesto denuncias ante la PGJ michoacana. Pregunto: ¿y si los matan por sus denuncias? Espero que el gobernador, el procurador local, José Martín Godoy Castro, el comisionado Alfredo Castillo y el gobierno federal eviten una tragedia así, ya que afirman que todo va de maravilla allá y que incluso ya deben desarmarse las autodefensas; espero que protejan a esta gente. Les recuerdo, por si lo olvidaron: es su deber hacerlo.

Porque, con estos antecedentes, si ocurre una desgracia, ¿quién, entre ellos, va a dar la cara?...

* http://www.milenio.com/policia/vida-yugo-alcalde-templario_0_283171693.html  y

http://www.milenio.com/policia/alcalde-iba-dar-recursos-templarios_0_283771638.html

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