Doble Fondo

Señores Osorio y Rubido: ¿falsean índices delictivos?

En agosto del año pasado, en una columna (titulada “Michoacán, criminal como nunca…”), detecté que a partir de junio los índices delictivos michoacanos habían caído de forma brutal. De forma inverosímil, me parecía: por ejemplo, el delito de extorsión descendió a 2 casos contra 37 de promedio mensual que tenía. El delito de secuestro bajó a uno contra 15 de promedio mensual que tenía. Y los meses siguientes, hasta diciembre, las cosas siguieron igual de inauditas.

Al buscar ahora —ya concluido 2014— en los documentos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública hallé una respuesta parcial a esto. Encontré un apartado que se llama así: “Modificaciones a las estadísticas por entidad federativa”.

El último corte informativo corresponde al 20 de enero de este año, pero solo tiene información de los cambios en los índices de Michoacán hasta junio del año pasado.

¿Qué se observa en el cuadro correspondiente a Michoacán? Que el gobierno michoacano o la Comisión para la Seguridad y el Desarrollo de Michoacán que estaba encargada de esos temas modificaron las cifras oficiales que originalmente habían entregado, con un resultado de… ¡menos 1997 delitos en total de enero a junio de 2014! Por ejemplo, menos… 21 secuestros en ese primer semestre. O menos… 49 casos de extorsión. O, en homicidios, menos… ¡159 casos (del total, 34 fueron dolosos)! Pregunta: si no fueron homicidios esos 159 casos, ¿qué fueron? ¿Suicidios? ¿Se suicidaban los michoacanos a puñaladas en la espalda?

Y no es el único caso, el de Michoacán...

En la portada del documento se advierte:

“La incidencia delictiva se refiere a la presunta ocurrencia de delitos registrados en averiguaciones previas iniciadas, o carpetas de investigación, reportadas por las Procuradurías Generales de Justicia y Fiscalías Generales de las 32 entidades federativas, quienes son responsables de la veracidad y actualización de los datos”.

Queda claro en esa última línea que el gobierno federal se lava las manos: son responsables de las cifras originales y sus modificaciones las procuradurías y fiscalías de los estados. Los gobiernos locales. Y son responsables de que sean verdaderos o falsos esos datos.

Las preguntas son para los señores Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, y Monte Alejandro Rubido, comisionado nacional de Seguridad: ¿quiénes están falseando las cifras de inseguridad en los gobiernos estatales, como parece? ¿Y en el gobierno federal?

Y me pregunto: ¿cómo demonios vigilamos a todos? ¿Cómo verificamos que sus datos sean reales? ¿Cómo evitamos que los funcionarios caigan en la tentación de hacer descender índices delictivos de manera ficticia, fraudulenta? Ni idea…

jpbecerracostam@prodigy.net.mx

http://twitter.com/jpbecerraacosta