Doble Fondo

El PRD, rumbo a su extinción…

Para quienes han buscado votar siempre por un partido o un movimiento que abandere políticas públicas liberales, igualitarias, de izquierda, como alternativa al conservadurismo que representan el PRI y el PAN, debe ser deprimente ver cómo se difumina, poco a poco, la agrupación más grande que, desde su nacimiento, dijo representar una posición progresista…

En las elecciones legislativas de 1991, apenas dos años después de su nacimiento, el PRD obtuvo 7.91 por ciento de la votación, a pesar de que el sistema predominante, el del partido de Estado, había llenado el espectro político de partiditos satélite (seis, hoy ya no existen) que le arrancaban votos a la oposición.

En 1994, en los comicios para la Cámara de Diputados, tuvo un crecimiento notable: alcanzó 16.12 por ciento de los votos. Duplicó su porcentaje.

Para 1997 volvió a crecer de forma contundente: tuvo 24.98 por ciento y por poco le quita el segundo lugar al PAN en la Cámara de Diputados, que consiguió 25.85 por ciento. Del millón 900 mil electores con los cuales arrancó el PRD, seis años después ya tenía 7.4 millones de mexicanos que votaban hacia sus siglas.

En 2000 le fue mal: la mayoría optó por el voto útil para echar al PRI de Los Pinos y en los comicios para la Cámara de Diputados el PRD cayó hasta 18.68 por ciento y 6.9 millones de votantes. El PAN, al que ya tenía en la mira, se fue hasta 38 por ciento y el PRI cayó al segundo lugar, con 36 por ciento.

En 2003 no pudo recuperarse y volvió a descender ligeramente, a 17.61 por ciento. Lo peor para el perredismo fue la pérdida de lo que tres años antes quizá pudo haber sido su voto duro: descendió hasta 4.6 millones de votantes, 2.3 millones menos que en 2000.

Para 2006, gracias al arrastre de la candidatura presidencial de Andrés Manuel López Obrador, consiguió 28.99 por ciento (aliado con PT y Convergencia): 11.9 millones de votos.

En 2009 bajó estrepitosamente: solo captó 12.20 por ciento y 4.2 millones de votos.

En los comicios legislativos de 2012 por sí solo subió a 16.46 por ciento. Si le sumamos las diversas alianzas que hizo (5.01 por ciento, con PT y Movimiento Ciudadano), creció bastante, hasta 21.57 por ciento, pero otra vez, impulsado por López Obrador.

Este año, divorciado del tabasqueño y abandonado por Cuauhtémoc Cárdenas, el PRD tuvo el peor resultado en 24 años: 10.87 por ciento. Solo en 1991, cuando se estrenó, le fue peor.

Pueden Carlos Navarrete y los suyos hacer las cuentas que gusten, pero, con 4.3 millones de votos, ¿dónde creen que terminarán en el 2018? Rumbo a su extinción.

O, ¿habrá un guapo que los salve, uno con suficiente arrastre que se atreva a pararse frente al líder de Morena como candidato presidencial? Lo dudo…

jpbecerracostam@prodigy.net.mx

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