Aquí vamos

Los periodistas mexicanos no podemos dejar de prepararnos. Seguir actualizándonos permanentemente es una obligación, debe ser prioritario. El escenario en que muchísimos comunicadores estamos, desde el más modesto hasta el más encumbrado, es complejo y representa un reto constante, tanto o más que el mismo ritmo diario de este trabajo.

Aun en las condiciones adversas y atentatorias en que los periodistas laboramos–lo que no las grandes empresas mediáticas-, y en un país como México donde desde hace al menos 20 años se extraviaron las garantías fundamentales para el desempeño en relativa calma de esta actividad tan demandante y adictiva, es de reconocer que poco a poco los esfuerzos de unos empiezan a dar frutos.

Cierto que el entorno es complicado, difícil, la enorme ola de ataques contra los periodistas no cede. Suceden en los mismos centros de trabajo, en el cumplimiento de las responsabilidades cotidianas, en la relación con las fuentes informativas locales, estatales y federales; también con la iniciativa privada, el sector educativo, con las iglesias, en el medio cultural, el deportivo y el artístico. No se diga para los compañeros asignados a la fuente policíaca, los de la famosa “nota roja”. Nunca ha sido fácil ser periodista, y hoy menos; no lo es para quienes abrazan el periodismo como ley y forma de vida, y pese a los múltiples arribistas y vividores de esta nobilísima y necesaria profesión.

Por lo mismo, el estudio, la capacitación seria y responsable con periodistas y expertos en temas que nos incumben son bocanadas de aire puro. Este fin de semana en el exDF nos adentramos en el conocimiento, ahora, de la metodología y sus diferentes enfoques para documentar agresiones a periodistas y a la libertad de expresión, reflexionamos acerca de la Recomendación Especial número 24 de la Comisión Nacional de Derechos Humanos al Estado mexicano, de la Alerta en casos de emergencia. Colegas del norte, noreste, centro, occidente, sur y sureste del país estrechamos esperanzas, supimos de las empresas mediáticas que violan los derechos humanos de los periodistas y que eso que llaman Empresa Socialmente Responsable muchas veces es una falacia. Y aquí vamos, lenta, convencidamente. 


ferandra5@yahoo.com.mx