Votar por nosotros

Mañana son las elecciones. Mañana, los mexicanos que hacemos y no hacemos opinión pública, jóvenes, adultos y más grandes, acudiremos a las urnas y sentenciaremos la suerte no sólo de los partidos políticos, sus candidatos y los tres órdenes de gobierno, sino de todos nosotros. Mañana estaremos escribiendo otro capítulo de esta democracia sui géneris (de alguna forma tenemos que llamarla), que desde las cúpulas económica y política se promueve y vende, y desde abajo se obedece y se compra...a fuerza.


Más allá de posiciones político partidistas, de sexenios federales y estatales, de legislaturas ídem, el país ha venido naufragando porque como sociedad no acabamos de asumirnos como tal. De manera irresponsable, y no por ignorancia, dejamos en manos de la clase política atrincherada en los partidos, nuestro presente y nuestro destino, nuestra vida personal y familiar -y por lo tanto colectiva-. Esto ha devenido en una crisis crónica, de consecuencias funestas (empobrecimiento, marginación, ignorancia, injusticia). Votar no significa cruzar el nombre de un candidato o de un partido, no. No podemos reducirnos a ese instante. Votar es, o debiera ser, un acto íntimo, intelectual, racionalizado, comprometido y socializado. Si él o la candidata hizo o no promesas, es lo de menos. Si él o la candidata tiene trayectoria, igual. Lo realmente trascendente es votar por cambiar el penoso estado actual de las cosas, votar porque desde el congreso se respete la dignidad y los derechos de cada persona. En cuanto los legisladores y las autoridades municipales, estatales y federales sean capaces de respetar los derechos humanos de todos y cada uno de nosotros, estaremos transformando al país. México no requiere de reformas (como mal ejemplo está la cacareada y frustrada reforma educativa), sino de que las cúpulas económica y política respeten los derechos de la población, sus derechos humanos. Sólo así podremos salir del atolladero en que nos hemos metido todos, unos con más culpas y otros con menos, pero todos. Votar exige compromiso y dignidad con uno mismo. Restauremos nuestra ética ciudadana y seamos conscientes este domingo. Hacer un voto diferente es por nosotros mismos. Expresémonos.


ferandra5@yahoo.com.mx