Soberanía local

Mientras por un lado hay diversos esfuerzos que permiten pensar en un reencuentro con la verdadera identidad torreonense, primero, y luego lagunera o regional –que por ahí anda extraviada-; con propuestas del ámbito artístico surgidas en diferentes colectivos y con más tintes de autenticidad local, pareciera que en otros sectores la idea es contraria. Hacía mucho que no iba yo a una de las plazas comerciales que sellan la imagen urbana de la ciudad. Total, acudí a una de las tantas levantadas a ambos lados del bulevar Independencia. Lo hice el 16 de septiembre pasado. Lamentable. Mi nulo afán consumista hace que me pierda de cómo andan las cosas en determinados rumbos citadinos, aunque a decir verdad, por donde transite cada vez veo menos Torreón y sí más publicidad comercial de todos los tamaños, gustos e intenciones. La mercadotecnia a tope: Play Circus, Yong Chang, Lob footwear, Jeans beronna, Subway, Italiato, The Italian Coffee Company, Sayori, Mc Donald’s, Dairy Queen, Baby Panda, Supero Salads, Burger King, China Inn, Domino’s, Pro Selec, Mata’an Arabiga, Mixup’s, Knova, Innovasport, Sunglass hut, + Kota, Radio Shack, Narda, Game Planet, Liz Minelly, GNC, Rous, Squalo, Flexi Cap, Couture, Zara, Bershka, True kids, Daniel Espinoza Jewelry, Dorothy Gaynor, Dobois, Cool, Pull and Bear, Shasa, Cellairis, Liverpool, Lab, Ferrioni, Skechers, Topp’s, Blitzer, Mobo shop, Devlyn, Sally beauty supply, y muchos más negocios bautizados con nombres y palabras ajenas a nuestro idioma.Ahora entiendo, por fin, ese bombardeo del que somos objeto y sujetos: o hablas inglés o no cabes en este mundo, en esta posmodernidad. ¿Será cierto? ¿Por qué en etapas tan oscuras como la que hoy vivimos no volteamos a ver lo nuestro? Torreón, la Laguna entera, bien podría romper el círculo impositivo sin necesariamente cerrar la puerta y los ojos a lo ajeno o las modas que nos permitan en realidad crecer con otra dimensión humana, más serena, más propia. Sin autoritarismo, que a veces corretea por aquí, hace falta orden, disciplina y soberanía. El lenguaje es un factor insustituible. O lo defendemos o ni cuenta nos daremos de su despojo. Bienvenida la cultura mundial, recibámosla, pero seamos leales a nuestro origen. Veámonos como herederos de una historia inmensa y vasta. De otra forma, ¿qué futuro habrá con este presente?>Hace 97 años, con el nombre de La Opinión, nació este periódico hoy Milenio Laguna. Felicito a Juan Gramillo y Marcela Moreno, y reconozco la visión de don Edmundo Guerrero, su fundador. 


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