De Revueltas

El ensayista y narrador defeño Alejandro García Neria, profesor en un CCH de la UNAM, y ganador este año del Premio Nacional de Ensayo Literario José Revueltas, rompió formalidades durante la ceremonia en que fue reconocido en la Casa de la Cultura de Gómez Palacio por su ensayo “Quebranto de espejos. La mujer en la narrativa de José Revueltas. El escritor no tuvo empacho en dirigirse a los jóvenes estudiantes de una secundaria privada –más que al presídium-, felicitándolos por estar ahí. Les preguntó si creían en el amor. Esto sirvió para, previa advertencia, leer un par de fragmentos del libro “Los errores”, en donde Revueltas describe la belleza corporal de la mujer, su erotismo, el contexto social de, por ejemplo, las prostitutas. Esto, para hacer ver, dijo, que José Revueltas fue un hombre que tuvo sentimientos, que quiso, que amó y que, como hombre, dejó plasmados. García Neria, un inquieto historiador que incursiona también en el cine rindió, al hacer uso de la palabra, un sentidísimo homenaje al recordado escritor nacido hace cien años en Santiago Papasquiaro. Más allá del análisis político e ideológico, social y militante que se ha hecho de la obra revueltiana, explicó que era evidente que José Revueltas fue un hombre de carne y hueso, de profundos sentimientos amorosos. Varias veces reiteró su invitación a los jóvene a leer, a acercarse y conocer la obra del maestro Revueltas, ensalzando las virtudes, las convicciones, los ideales, el vigor, la honestidad, la decencia, el compromiso del escritor duranguense que, como otros intelectuales más en este país, primero son perseguidos, amenazados, señalados, encarcelados, censurados…para al final ese mismo gobierno, o el Estado, el sistema, reconozca la trascendencia de su pensamiento y de su obra.


El premio dedicado a Revueltas entrega 300 mil pesos y diploma a su ganador. Es organizado por el INBA y el gobierno de Durango. La ceremonia, breve, sencilla, tuvo, sin embargo, muy poca asistencia. Si no es por los chamacos de secundaria, el público no habría pasado de 30, incluidos ocho comunicadores La que estuvo en el presídium fue la diputada federal Anabel Fernández. ¿Para?.../.


--Neta, ya quiero vivir sola-. Esto alcancé a escuchar de una jovencita que caminaba en medio de un par de jóvenes, también, por la alameda Zaragoza. Los tres de tenis y mezclilla. Eran las 15:45 horas de un raro día nublado en Torreón. No sé si al otro día les salió el sol.


ferandra5@yahoo.com.mx