Palabras que matan

6 de marzo de 1993. Monumento a la Revolución. México DF. Discurso de Luis Donaldo Colosio, candidato presidencial del PRI.
“(…) No pretendemos sustituir las responsabilidades del gobierno… que el gobierno desempeñe la función que corresponde a nosotros como partido. (…) México no quiere aventuras políticas, no quiere saltos al vacío… México quiere democracia, pero rechaza su perversión: que es la demagogia. (…) Hoy, ante el priísmo, ante los mexicanos, expreso mi compromiso de reformar el poder para democratizarlo y acabar con cualquier vestigio de autoritarismo. Sabemos que el origen de muchos de nuestros males se encuentra en una excesiva concentración del poder, que da lugar a decisiones equivocadas, al monopolio de las iniciativas, a los abusos y a los excesos. Reformar el poder significa un presidencialismo sujeto estrictamente a los límites constitucionales de su origen republicano y democrático. (…) Me he encontrado con el México de los justos reclamos, de los antiguos agravios y de las nuevas demandas; el México de las esperanzas, el que exige respuesta y el que ya no puede esperar. (…) Veo un México en el que los campesinos aún no reciben las respuestas que merecen. He visto un camp empobrecido y endeudado… Veo un México en donde existen trabajadores que no encuentran empleos y salarios que demandan…Veo un México de jóvenes que enfrentan todos los días la difícil realidad de la falta de empleos, que no siempre tienen a su alcance los mejores caminos para su preparación y educación. Jóvenes que muchas veces son orillados a la delincuencia y a la drogadicción…Veo un México de mujeres que aún no cuentan con las oportunidades que les pertenecen…Veo un México de profesionistas que no encuentran los empleos en los que puedan desarrollar sus aptitudes y destrezas, maestras, maestros, universitarios, investigadores que piden reconocimiento a su vida profesional, la elevación de sus ingresos y condiciones favorables para el rendimiento académico…Tenemos que asumir esta autocrítica y romper con las prácticas que nos hicieron una organización rígida…afirmemos nuestra independencia del gobierno…Es la hora de traducir las buenas finanzas nacionales en buenas finanzas familiares…en mejores ingresos para el obrero, el campesino…es la hora de superar la soberbia del centralismo…de apoyar decididamente al municipio…es la hora de nuestras escuelas, tecnológicos y universidades públicas…es la hora de reformar el poder, de constituir un nuevo equilibrio en la vida de la República. Es la hora de la democracia en México…”.
Colosio cayó asesinado el 24 de marzo de 1994. El Estado.


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