El (P)RIquelme

Cierto, el priismo es de claroscuros. Si en el país el cambio de dirigente nacional del Revolucionario Institucional provocó opiniones y juicios durísimos, en Torreón no podía ser diferente.El viernes 24 de junio, la Fundación Colosio presentó a Hugo Andrés Araujo (ex muchos cargos en tiempos salinistas).

Terminó y tres priistas tomaron el micrófono, agradecieron la charla del ex, pero aprovecharon para criticar, con nombres y apellidos, al comité municipal del PRI. Señalaron que su partido estaba desaparecido, no había liderazgos y sí una muy escasa presencia que por lo tanto poco apoyaba o favorecía a la obra del alcalde Miguel Riquelme y “su proyecto”, y que nadie lo defendía de los golpes (a Miguel).Unos aplaudieron, otros no.

Aquella tarde quedó claro que la crítica y la autocrítica no rebasaría la sala del hotel sede.Ayer, viernes 15 de julio, el director general de Peñoles, Fernando Alanís, declaró, palabras más palabras menos, en la inauguración del Centro Comunitario Peñoles -enclavado en otro sector olvidado-, que el respaldo de la empresa a la administración municipal lo brindaba porque Miguel Riquelme está ahí.

Fue un mensaje de aprecio, reconocimiento y aliento. Dejó en claro que hay cercanía, confianza y credibilidad en lo que éste hace. Y Miguel, que habló después ante los presentes, se dejó apapachar. Supo corresponder con un discurso complaciente tanto con el mandamás peñolero como con la metalúrgica.

Es decir, al menos por ahora el elogio fue mutuo.El punto es, sin embargo, qué tanto Riquelme se aproxima o no a ser el ungido con la candidatura del PRI a la gubernatura.

Porque una cosa es la estrategia impulsada exprofeso desde la comentocracia en los medios, alguna encuesta, el aplausómetro en otros municipios y eventos locales, los amarres y ligas; y otra, muy diferente y también real, el hartazgo de la gente a un apellido, a una forma de gobernar, a la corrupción y oscuros vínculos y a que en Coahuila no pasa nada.

En política, la traición paga.La sobreexposición y el monopolio de la razón no son un parámetro. Y menos en un círculo tan cerrado. 


ferandra5@yahoo.com.mx