¿Izquierda o derecha?

Fernando Martínez y José María Mena, son parte ya de quienes –en la comarca- han fallecido en este inicio de 2014. Ambos vivieron haciendo lo que quisieron a través de la palabra escrita. El primero, por su amor a la literatura; el segundo, por su extenso quehacer periodístico. Los dos cultivaron, aparte de una obra hecha, constructiva, muchos amigos por todos lados. Fueron, las de los dos, vidas intensas, de experiencias que sólo dentro de los vaivenes sociales es posible fraguar y vivir como debe vivirse. Entre la serenidad y el apasionamiento, Fernando y el “señor Mena” supieron crear historias arrancadas de realidades y de ficciones. Gracias Fer, gracias Mena por hacerse inolvidables…/
Un poquito tarde comento que al instalarse el nuevo cabildo (Torreón), el regidor perredista, Roberto Rodríguez Fernández, dijo ante el pleno que él no creía que desde los municipios pudiera gobernarse con alguna ideología, ni de derecha ni de izquierda. Pidió respeto a las propuestas que pudiera hacer en el cuatrienio, pese a ser el único edil de izquierda (la representante de Movimiento Ciudadano se mostró apenas como una fiel y vigorosa creyente cristiana). Nadie dijo nada, ni los medios. Habría que notar que en el sistema de gobierno y régimen, quizá la célula más importante sea precisamente el municipio. Los municipios en México suman 2440, son una gran fuerza que, por las distorsiones con que son manejados, su debilitamiento es parte de la inercia institucional, de la monumental corrupción, de la insultante pobreza y marginación que millones de compatriotas sufren día a día, sea en el municipio más desarrollado o el más empobrecido. Torreón registra gobiernos buenos, malos y pésimos. Cada quien tendrá su opinión. Lo único sobresaliente es que Torreón, como Gómez Palacio, son indiscutibles ejemplos de que la brecha entre sus habitantes marca cada vez más desigualdades y desequilibrios que, de no atenderse, las convertirán, con el paso del tiempo, en ciudades de lastimosos contrastes. Los cinturones de miseria ahí están.
Miguel Riquelme está acudiendo a los barrios pobres buscando resolver lo que históricamente fue abandonado por sus antecesores. La legitimación de su gobierno va de la mano con la obligación que como gobernante debe cumplir. El pasado jueves exclamó “¡Ayúdenme, yo no puedo solo!”, ante señoras y niños de Nueva Laguna, donde la miseria no ha sido perdonada. ¿Se gobierna desde la izquierda, desde la derecha o desde dónde carajo?


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