“El Chapo” y el morbo

¿Cómo debemos tomar los mexicanos la reaprehensión de Joaquín Guzmán Loera “El Chapo”?

El gobierno federal intentará lavar sus culpas y, recordando al presidente Peña Nieto de que la fuga del sinaloense era algo “imperdonable”, seguramente, entonces, hoy su sexenio ha quedado a salvo de ese pecado.

Los medios de comunicación vinculados indisolublemente al Estado, y toda la burocracia política desplegarán una intensa comunicación política gubernamental para ensalzar la recaptura de este hombre. El peñanietismo recobrará el aliento y su alicaída y cuestionada figura la vertical.

Me apena, como ciudadano de este país, que este tipo de “logros” oficiales sean sobredimensionados, que un presunto delincuente hecho antihéroe ocupe las primeras planas y sea la nota principal de periódicos impresos y electrónicos, y de noticiarios de radio y televisión nacionales; que un ser humano víctima de sus circunstancias y linchado hasta la saciedad, pero sagaz y convincentemente astuto, se convierta en trofeo de un régimen y sistema político corroído hasta las entrañas.

Justo cuando el país, por enésima vez, vive otra crisis, un hecho policíaco servirá de distracción pública y adormecerá inquietudes y problemas más importantes que la detención de un señalado criminal. Y, por coincidencia, en fin de semana.

Y por otra rara coincidencia, cuando inicia un torneo más de futbol profesional.

Seamos mesurados, menos emocionales. La celebración de haber capturado a Guzmán Loera no tiene ni debe convertirse en nada más allá de una obligación del gobierno…/.


Este 2016 viene el cambio de gobierno en Durango. El electorado local tendrá que decidir si la nominación priísta de Esteban Villegas Villarreal como candidato de “unidad” a la gubernatura, y de Leticia Herrera por segunda vez a la alcaldía de Gómez Palacio, es lo mejor para su futuro inmediato como entidad y municipio.

Si ambos ganan, habrán silenciado mil y un rumores. ¿De verdad el PRI cree que está resuelto el entuerto político-electoral en puerta?

En los términos íntimos y hasta secretos de la “solución” alcanzada por el Revolucionario Institucional en Durango, la medida quizá quede lejos de lo verdaderamente político. El proceso está penetrado por el morbo.

 

ferandra5@yahoo.com.mx