Buendía

A la memoria de Fernando Ramírez


“Pero, ¿qué pasa con las columnas, o más precisamente, con los columnistas en México? Aparte de otros pecados menores, ¿acaso no solemos comportarnos con demasiada arrogancia, al extremo de erigirnos en fiscales, jurados, jueces y verdugos, todo a un tiempo, de personajes de nuestra vida pública? Juicio y sentencia, entre comillas, en los que no se ha querido ver más que un solo aspecto de la cuestión y esto, con frecuencia, sin el tiempo suficiente de reflexión, y sin ofrecer alternativas a los lectores, como si éstos, según en el decreto imperial, no tuvieran otra posibilidad que la de leer y obedecer.

Juicios en los que, además, esplende la muy decente máxima de que todo mundo es culpable, hasta en tanto demuestre su inocencia… si es que el columnista y el periódico le dan oportunidad de hacerlo”.Esto escribió alguna vez Manuel Buendía acerca de los columnistas de la prensa nacional.

Buendía cumple hoy sábado 31 años de haber sido asesinado la tarde del 30 de mayo de 1984 en la ciudad de México. Fue considerado uno de los periodistas-columnistas más influyentes y decisivos en el país en la segunda mitad del siglo pasado.

Dejó un ejemplo no sólo en el periodismo, sino en la docencia del periodismo, en el patriotismo desde el periodismo. Un hombre al que las balas disparadas desde ese México perverso, ruin e intolerante le cortaron la vida a los 58 años de edad.

Lo recuerdo vivo porque fui afortunado de aprehenderlo como mi maestro en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García (DF).

Porque lo vi y escuché apasionarse por nuestro país, siempre desde el periodismo. Porque logró transmitir a ese grupo de alumnos lo que la ética debiera significar en el periodismo.

Porque nos comunicó que una conciencia social clara, hecha de experiencias “vividas ahí”, “en el lugar de los hechos”, más la disciplina, la responsabilidad y el compromiso de lealtad y honestidad con la sociedad a través del periodismo profesional, sería el antídoto a cualquier posible desviación, evasión, chacoteo, connivencia y complacencia con el poder desde las columnas.

Hoy lo recuerdo. 


ferandra5@yahoo.com.mx