Modelos de economía mixta

Australia lleva 26 años continuos sin una contracción económica. Durante la crisis asiática de los noventa, la turbulencia del arranque de siglo y la crisis crediticia de 2008, la isla más grande del mundo vio crecimiento. Australia lo ha logrado con un modelo de economía mixta, un mercado libre capitalista con intervención y planeación gubernamental socialista. Esencialmente es la misma lógica que tienen los gobiernos mexicanos, entonces ¿Por qué los resultados tan diferentes?

Australia se ha beneficiado de dos movimientos económicos importantes en China. Primero lo abasteció de cantidades monumentales de carbón y hierro a través de sus gigantes mineros BHP Billiton y Río Tinto cuando China estaba creciendo a un ritmo superior al 10% anual y construyendo ciudades por docena en la primera década del siglo. Mejor aún, cuando el crecimiento de China se frenó, Australia le abrió los brazos a los migrantes e inversionistas chinos y les vendió comida, turismo, vivienda y educación. (Sería interesante el potencial que presentaría esta visión migratoria si la considerara el gobierno estadounidense).

Este es el uso de una economía mixta, el gobierno fomenta la explotación de bienes primarios por parte de la industria privada y reconoce cuando la demanda evoluciona para impulsar la oferta de servicios en su lugar. No recuerdo ni una instancia en la que el gobierno mexicano prevea las necesidades de nuestro propio vecino consumista y prepare al país para ofertar lo que va a requerir.

Si una economía mixta busca extraer los beneficios tanto de los mercados libres como de la planeación gubernamental, no logra eliminar los riesgos de ambas. Si en el momento que China disminuye su consumo de insumos primarios no lo sustituye con el consumo de servicios o se los compra a otro país, Australia hubiera enfrentado una recesión y crisis de empleo severa.

Incluso ahora tiene que lidiar con una burbuja inflacionaria, particularmente en los bienes inmuebles, causada por el flujo de capital extranjero y la reacción gubernamental de bajar las tasas de interés para permitir a los locales nivelarse. La casa promedio en Sydney cuesta doce veces la mediana salarial, la segunda más cara bajo ese criterio en el mundo.

Sin embargo, hay menos razones para preocuparse por la burbuja que en otras partes del mundo en un momento en el que el capital barato ha inflado burbujas en todas las economías. En Australia existen los recursos legales para perseguir morosos de una manera que no hay en México, Estados Unidos o Europa y las regulaciones bancarias sobre hipotecas son más estrictas, protegiendo tanto la integridad del sistema bancario, como la de los inversionistas. Este es el resultado de una industria bancaria pequeña y un gobierno transparente.

Con mercados enormes como vecinos y una intención gubernamental similar, México simplemente no ha podido estabilizar su economía por el crimen y la corrupción y es por eso que nuestro país no puede progresar sin combatirlos.

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