Soluciones al mayor problema del mundo

En mi colaboración anterior argumenté que la disparidad de la riqueza es el mayor problema que enfrenta el mundo hoy (aquí, http://tinyurl.com/hzgttks). Sugiriendo un alivio, cuestioné por qué no se les imponen impuestos más altos a los súper ricos que a los ricos. Me han hecho dos preguntas que ameritan seguimiento, ¿por qué no se ha efectuado una medida tan obvia y por qué no mejor un impuesto a la acumulación de riquezas en lugar de continuar la pendiente a los impuestos sobre los ingresos?

Algo importante de tomar en cuenta es que estamos hablando de individuos que generan y controlan decenas de millares de empleos, el consumo y la demanda de los productos primarios (todos los mercados de commodities), los medios masivos de comunicación y algunos, incluso, la industria bélica mundial.

Todos y cada uno de los más pudientes del mundo tienen una entidad de cabildeo público, ésta, y una de beneficencia, genuina o falsa; son las verdaderas insignias de riqueza, no carros ni casas extravagantes. Estas organizaciones de cabildeo se dedican a manipular a legisladores para beneficiar a sus patrones, ya sea para proteger sus intereses industriales o en su caso, para protegerlos de reformas fiscales que los afecten, por eso no se les cobra más proporcionalmente a los que ganan mil millones de dólares en un año que a los que ganan doscientos cincuenta mil en ninguna parte del mundo.

Estos grupos de poder financian las carreras de políticos, donan dinero a sus comunidades y en muchos casos proporcionan empleo o consumen el producto principal de sus zonas de influencia. La sugerencia de establecer un impuesto directo a la acumulación de riqueza tiene aún menos probabilidades de ser aceptada. Además, el problema con todas las reformas económicas es que tienen impacto directo sobre el comportamiento de sus agentes, la consecuencia de tasar a la riqueza es que desestimularía el ahorro. Encima de esto está el reto de ejecución, si es difícil rastrear los ingresos de las personas, es casi imposible calcular su riqueza.

Por supuesto que hasta ahora solo hemos explorado un lado de la ecuación, la más cómoda de quitarle riquezas a los que las han acumulado más allá de su capacidad de consumo; pero también existe otra posibilidad, acelerar la acumulación de riqueza de los que tienen menos.

Es difícil ser optimistas con 200 años de tendencia hacia el otro lado, pero las bases de igualdad teórica jamás han estado más ecuánimes, aunque sea en teoría. Hay otras rutas menos convencionales que les dejo para reflexión ¿Funcionaría incentivar a los ricos a tener más hijos y a los pobres tener menos? ¿Cómo se debería determinar la oferta de educación pública – por la demanda laboral o el interés estudiantil? ¿Por qué necesitamos fronteras nacionales en latinoamérica? ¿A qué se debe la correlación entre catolicismo y pobreza o entre otras religiones y riqueza? Habiendo un consenso que la riqueza no genera felicidad ¿Por qué nos motiva más que el cariño, la libertad o la paz?

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