Póliza de matrimonio

La pregunta que más frecuentemente me hacen lectores y quienes buscan mi consejo es ¿Qué negocio pongo? Mientras que no existe una respuesta correcta a esa pregunta, aquí les va una idea con bastante potencial comercial.

Aparentemente en los últimos tres años se ha puesto de moda contratar una póliza de seguros para bodas en el Reino Unido. La noción nace en un medio ambiente litigioso para protegerse de potenciales demandas contra accidentes. Efectivamente, aunque vaya en contra de lo intuitivo, muchas personas alejadas a los novios son invitados a la boda y si algo les sucede durante el evento, desde un resbalón hasta un rayón a su carro por el valet, bien podrían demandar a los novios por los daños. Inicialmente les podrá parecer ofensiva la posibilidad, pero en sociedades litigiosas, lo que México no es, esto es una práctica aceptada y cuando invitas a alguien, te responsabilizas de su bienestar en el evento.

Lo interesante es cómo ha evolucionado y se ha popularizado la póliza, quizás el riesgo de indemnizar a un invitado o proveedor sea aceptable, pero es el miedo de todos novios y sus padres que algo arruine la fiesta por completo. Estas pólizas han crecido a ofrecer protección el día del evento e incluso al año previo al evento si algo saliera mal por aquello de los depósitos perdidos.

Aun en la época más seca del año, la amenaza de lluvia es suficiente para alejar las ideas de jardines de muchos, a eso se le suman las historias de terror de los proveedores que nunca llegaron, los baños o electricidad que no funcionaron y en fin, todo lo que puede salir mal el mero día y resulta bastante aceptable pagar un seguro a esa inversión. Incluso el seguro paga si se disuelve el compromiso por razones de causa mayor como una enfermedad o pérdida de empleo. De ahí nace la mayor oportunidad actual.

 Ahora los seguros han empezado a ofrecer seguro para los primeros tres años de matrimonio y considerando la alta y creciente tasa de divorcio, está resultando un producto atractivo en el mercado, particularmente porque aún en el Reino Unido, son los papás quienes suelen pagar las nupcias y muchas veces pueden ver más allá del enamoramiento de sus hijos problemas que saben surgen en los matrimonios.

Si algún comprometido creyó que ésta es una excelente idea después de leer ese último párrafo, les sugiero que no se casen. Por el otro lado, a los empresarios aspirantes les reitero que la necesidad existe y a sabiendas que aunque demasiados matrimonios acaban en divorcio, la gran mayoría sobreviven la cobertura del seguro, es una apuesta bien sustentada. 

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