Feminismo o feminidad

No hay duda de que la calidad de vida para las mujeres ha mejorado en los 100 años del movimiento feminista, pero no estoy seguro que se le puede acreditar al feminismo o incluso si la causa está encaminada a los mejores intereses de las mujeres.

El voto, los métodos anticonceptivos, el derecho laboral y el divorcio son prerrogativas indispensables para el bienestar de la mujer, pero ninguno es el fruto de un esfuerzo del movimiento feminista. La realidad es que los grandes pasos de igualdad de géneros han sucedido cuando a los hombres les ha convenido: el voto ha sido utilizado para causas políticas, la mano de obra en tiempos de guerra, el divorcio, aún con pensiones, tiende a favorecer al hombre y los anticonceptivos permiten a más personas tener intimidad sin compromisos, que también es un interés que patrocina más el género masculino.

Pueden revisar mis argumentos contra la historia del voto femenino y su efecto en elecciones, los casos de corte que documentan la evolución del divorcio y las cantidades de mujeres que se oponían a ser divorciadas y la historia de las guerras mundiales en las que se empezó a usar a las mujeres en empleos para liberar a soldados y se desarrollaron los primeros contraceptivos farmacéuticos.

Entonces me pregunto cuál es el objetivo del feminismo y cuestiono si en su versión actual representa los intereses de las mujeres. Después de todo el movimiento feminista fue fundado por hombres con intereses bastante oscuros, como William Marston, quien además de inventar el detector de mentiras y ayudar a escribir la primera ley de igualdad de derechos, es el inventor de la Mujer Maravilla. Marston utilizó su trabajo de “igualdad” para embaucar a dos mujeres a vivir en poligamia con él y la interpretación de la historiadora Jill Lepore en su libro sobre el rol de la Mujer Maravilla en la lucha feminista describe cómo el personaje ficticio es una representación de las fantasías masoquistas de su creador. Las esposas en cada mano, el látigo de la justicia, la soga de la verdad y demás crean un perfil irrefutable de una fantasía masculina de dominar a la mujer y eso es lo que es el feminismo: un concepto hecho por hombres a semejanza para dominar a la mujer.

Sí, hay menos violencia, más conciencia sobre salud y oportunidades de realización personal, pero también para los hombres ¿Dónde está el progreso?

juanmaria7@gmail.com