Autonomía relativa

Un triunfo de la libertad

La legalización del matrimonio entre parejas del mismo sexo por parte de la Suprema Corte de Estados Unidos es sin duda uno de los eventos relevantes de los últimos años. Esta decisión que beneficia a millones de estadunidenses, también marca al gobierno de Obama en defensa de las libertades. Por eso el propio presidente norteamericano lo celebró como triunfo propio. Tiene sentido, la lucha de los derechos de las minorías es algo que trae de origen y sabe que el ejercicio pleno de  los derechos pueden llevar a una vida plena.

Si bien es cierto que muchos países y ciudades, entre ellas la de México, habían legalizado el matrimonio entre personas del mismo sexo, la decisión de la corte estadunidense tiene un peso innegable. Por supuesto, de la mano de las grandes libertades en ese país va ese enorme sector ultraconservador que puede hacer de esa nación una isla del siglo XIX. Al alegato de la corte a favor (“No existe unión más profunda que el matrimonio”, subrayó el juez Anthony Kennedy en el mensaje a nombre de la opinión mayoritaria de la corte) el sector conservador anunció que combatirá la “tiranía judicial”. Seguramente se manifestarán y harán todo lo que esté a su alcance, pero el asunto parece irreversible. Son cambios que llegan para quedarse.

El Washington Post señalaba en una nota que una vez dada la resolución de la corte estadunidense, más de 26 millones de personas pusieron en la foto de su perfil en Facebook el arcoíris. La nota menciona que en campañas políticas o eventos sociales significativos, la gente pone logos o identificaciones que hagan saber a los demás su manera de pensar, la opción o la causa que apoyan. En este caso resultó desbordante el apoyo, la simpatía y, en muchos casos, la alegría por un triunfo que tardó años.

Lo mismo la decisión de nuestra Corte a favor de este tipo de matrimonios. Más allá de las opiniones que se tengan al respecto, este tipo de decisiones son una realidad que permiten la libre convivencia, la aceptación de los demás y nos convierte en una sociedad más igualitaria. No podemos considerarnos una sociedad moderna, abierta, democrática si condenamos a ciudadanos libres a vivir su amor en la sombra. Es una victoria de la libertad, por eso, viva la igualdad de derechos.

http://twitter.com/juanizavala