Autonomía relativa

Aquí también se fomenta el odio


¿Quién gana difundiendo que la derrota del PRI obedeció a la iniciativa de Peña sobre los matrimonios del mismo sexo? No me queda muy claro. Más bien creo que todos, como sociedad, perdemos. En este tema medio mundo mete su cuchara. Creen que ganan algo satanizando a quienes no son como ellos. De cualquier forma, estamos ante la posibilidad de entrar en el círculo del odio.

Veamos: el PRI ha comprado ese argumento para justificar su derrota. Si así lo creen se van a engañar. En los momentos de la derrota siempre se busca un culpable. Qué mejor para el PRI que echarle la culpa al Presidente. Es una manera bastante infantil de tratar de justificar los múltiples gobiernos locales en los que predomina la corrupción, el cinismo y el bandidaje. Peña tiene muchas cosas de qué responder, pero a los Duartes y a los Borge los crió y los cobijó el PRI. No repartan.

En el PAN no deja de sorprender la declaración del gobernador electo de Aguascalientes, Martín Orozco. Dijo que ganó porque le cayó como “regalo del cielo” la iniciativa del Presidente a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo. Lo que había dicho su partido es que había hecho una gran campaña, que había aguantado una guerra sucia y que fue un gran candidato. Pues resulta que no, que todo fue gracias a la iniciativa que otorgaba derechos a la comunidad gay. Queda claro que según el gobernador electo Orozco, no ganó él, perdieron Peña y los homosexuales.

Pero, sin lugar a dudas, la Iglesia católica y algunos de sus peores personeros se han dedicado a vociferar al respecto. En la mezcla de las causas de la derrota priista meten el tema de la corrupción y acusan al gobierno de Peña de haber promovido esa reforma y que por eso la gente votó en su contra. En el semanario Desde la Fe dicen que “la sociedad exige que se retire la propuesta de otorgar falsos derechos…”. Cabe preguntar: ¿de cuando acá la Iglesia católica representa a “la sociedad”?

Particularmente majadera y estúpida fue la intervención en un evento público del obispo de Culiacán, Jonás Guerrero. Dijo que el Presidente “anda buscando gavioto en lugar de gaviota”, mientras aludía a los homosexuales como “los que ustedes ya saben y las que ustedes ya saben”. Sorprende que el gobierno del partido de la revolución permanezca callado ante la embestida clerical.

Eventos como el de Orlando son una tragedia para todos. Y encuentran su semilla de odio en declaraciones como las comentadas. La iglesia ha entrado en una guerra contra las libertades, amparada en la corrupción de los gobiernos priistas y de la clase política en general. A los abusos de los sátrapas mezcla su agenda retrógrada —la moderna del papa Francisco no ha llegado por acá— y, como siempre, no va sola. Habrá que estar contra la corrupción, la rapacidad y los sembradores de odio. Pero también habrá que estar en la defensa de las libertades.

Twitter: @juanizavala