Autonomía relativa

¿Quién cerrará la puerta en el PRI?


"Preferimos no tener abanderados en ninguno de esos tres municipios, a concederles un voto de legitimidad a los malos que están atrás de ellos", dijo Manlio Fabio Beltrones, presidente del PRI, en el contexto del anuncio de la suspensión de derechos partidistas de tres militantes priistas candidatos a presidentes municipales que, por lo mismo, ya no participarán en la contienda del próximo 5 de junio.

¿Qué tan creíble es la propuesta de Manlio contra "los malos"? Muy poco. En realidad se trata de un movimiento para detener la caída del candidato priista a gobernador de Tamaulipas. Los candidatos expulsados habían expresado su apoyo al candidato panista. Fue entonces, ¡oh casualidad!, que descubrieron que eran narcos y entonces Manlio los cesó fulminantemente.

Surgen varias preguntas: si no hubieran apoyado al panista, ¿seguirían siendo candidatos del PRI? Si el PRI fuera ganando en Tamaulipas, ¿también les hubieran retirado la candidatura? Esto es: para el presidente del PRI los tipos se volvieron de "los malos" cuando decidieron cambiar de candidato a gobernador. La medida tomada por la directiva del PRI no pasa la prueba. Es claro que es una decisión electorera, casi desesperada, para evitar su derrota. ¿Cómo supo Beltrones que esos candidatos fueron "chantajeados, amenazados o comprados" por la delincuencia organizada? ¿Ya interpuso una demanda de lo que sabe?

La decisión del PRI fue tan risible que incluso provocó que Ricardo Anaya reaccionara —cosa inusitada en lo que va de la campaña—. Simplemente dijo que esa acción confirmaba los vínculos del PRI con el crimen organizado, que hay ex gobernadores priistas de ese estado que son perseguidos por la justicia y uno de ellos tiene incluso una orden de la Interpol.

Más aún, hay que recordar que Tamaulipas siempre ha sido gobernado por el PRI. 86 años de priismo suena fácil pero, evidentemente, ha tenido sus consecuencias. Los expulsados no solo eran candidatos del PRI: eran sus militantes, pertenecían a la base y eran, podemos suponer, distinguidos en su comunidad, por eso fueron nombrados candidatos. La información que ha divulgado el priismo dice que esos municipios siempre han pertenecido al narco. Pues peor, porque sabían que esas candidaturas necesitaban un mayor rigor para ser autorizadas. ¿Por qué se esperaron a tres semanas de las elecciones?

Se entienden las tácticas electorales. Pero que no traten de que se les crea que es una decisión institucional. El crimen organizado no se restringe al narcotráfico o al secuestro, tiene múltiples actividades. Si en el PRI van a "actuar con determinación" contra quienes tienen vínculos con la delincuencia, a ver quién cierra la puerta.

Twitter: @juanizavala