Autonomía relativa

El bronco independiente

Sin dudas uno de los temas de la semana en materia de elecciones es el famoso Bronco, candidato independiente al gobierno de Nuevo León, que desde la semana pasada algunas encuestas ponen a la cabeza de las preferencias electorales. Una sorpresa.

El Bronco, aunque quede en segundo lugar, ya es un punto de inflexión en nuestras elecciones. Es un candidato sin estructura que en un estado con gran acceso a las redes sociales desarrolló una campaña inteligente con mensajes claros que le han permitido colarse y liderar la contienda.

Por supuesto no solamente él ha contribuido a su triunfo. Es claro que el PAN se equivocó al quitar a Margarita Arellanes de la contienda —es lo que hicieron: quitarla—. Y es que el electorado estaba preparado para una contienda en que las participantes serían Ivonne Álvarez y Arellanes. Los panistas decidieron cambiar de contendiente y todo dio una vuelta. Es como si a la pelea de Mayweather contra Pacquiao, dos días antes dijeran que siempre no, que va a pelar El Canelo. Ya no es lo mismo. Por eso el voto opositor quedó en el aire y se lo lleva El Bronco. Esa es una nueva pelea.

¿Parece confiable El Bronco? Desde mi punto de vista no, pero el hartazgo de la gente puede valer en las elecciones desde boletos para el cine hasta una decisión temeraria de votar por un candidato que no puede balbucear un plan de gobierno, que vive del desplante y del alarde.

Hay que hacer notar que los partidos han sido especialmente severos en castigar los esfuerzos de los candidatos independientes. Hay candidatos de estructura independiente como Enrique Alfaro, que ganará en Guadalajara y representa a Movimiento Ciudadano. La ley empuja a los independientes a sumarse a un partido porque de otra manera es casi imposible. Es el caso de José Ángel Córdova a la alcaldía de León por parte del PRI. Córdova no es militante del PRI ni del PAN ni de ninguno, pero quiere participar en la vida pública —con amplias y competentes credenciales— y lo hace por medio del partido que lo postula. Me parecen mucho más atractivos estos candidatos que El Bronco. Quien opta por vías institucionales, sabe que el valor de la independencia no se esfuma en un membrete.

De cualquier forma no hay que quitarle méritos al señor Bronco. Ha realizado una campaña sorprendente a pesar de las múltiples (y hasta risibles) limitaciones que tienen los candidatos independientes. Por eso los partidos tiemblan ante el nuevo fenómeno, porque puede ser su tumba. Pero hay algo bueno: la figura del independiente llegó para quedarse. Hay que quitarles los candados. Al fin y al cabo, los partidos también postulan “loquitos”.

http://twitter.com/juanizavala