Autonomía relativa

Mujeres: casos de la vida real

A veces, la política es un buen termómetro para medir cómo andamos en ciertos temas. En las últimas semanas se han definido candidaturas en los partidos y se han hecho nombramientos en diversos puestos. A continuación tres casos de tres partidos.

María Rojo. Actriz más que conocida y perredista de hace tiempo. Había disfrutado sin problema alguno de sus dos pasiones: la política y la actuación. Su popularidad no está cuestionada. Tampoco su vida partidista, no es la arribista, la sorpresa (como lo es Carmen Salinas en el PRI). El PRD decidió ofrecerle a la actriz la candidatura a una delegación. Doña María participaba en una telenovela de gran éxito. Millones de personas la veían todos los días al participar en el drama televisivo. Pero ella no sabía que atrás de la oferta de Los Chuchos estaba otra telenovela descarnada en la que ella sería la víctima. En el momento en que la directiva no la necesitó, la hizo a un lado. La señora Rojo había dejado la telenovela para lanzar su campaña. La mujer se quedó sin candidatura y sin trabajo.

Margarita Arellanes. Es panista. Alcalde de Monterrey, cercana al presidente de ese partido. La alcaldesa, popular en su tierra, había logrado encabezar las encuestas de preferencia electoral. Su candidatura provocó que el PRI cambiara de estrategia. El presidente Peña no pudo mandar a su candidato Guajardo a competir contra una mujer. Decidieron lanzar a competir contra Arellanes a otra mujer que tuviera casi la misma edad y perfil: Ivonne. Pero algo pasó y a unos días de ser la elección interna en el PAN, algunos caciques abandonaron a la candidata con el tiempo tan cercano que ella no se pudiera recuperar. Decidieron sacrificarla en la plaza pública. La posibilidad de que el PAN gane Nuevo León es ahora muy lejana.

Arely Gómez. Es del PRI. Nombrada recientemente titular de la PGR. A la señora Gómez le ha llovido no por sus decisiones o porque tenga vínculos con la delincuencia organizada. No. Ha cometido el delito de tener un hermano exitoso (delito en el que seguramente no tiene nada que ver). Pocas cosas tan ruines como aventarse a dentelladas sobre la familia. Lo curioso es que lo hacen esos que siempre piden un favor para la hermana, la esposa, el sobrino. Exigen la virtud pública con sus vicios privados.

Sospecho que hay algo de misoginia en esos casos que ni las mujeres defienden.

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