Autonomía relativa

¿Un "Marcos" michoacano?

Para colmo, el secretario Osorio Chong decidió participar activamente en la creación de un "Marcos" michoacano: el doctor Mireles.

Algo pasó con el gobierno de Peña que en una semana se le volteó el panorama. Del rosa pasaron al negro sin tener en cuenta los matices. Mientras instruían a los representantes en el exterior de vender a México como la expresión de concordia y modernidad, del clima de civilidad y tranquilidad que se vive en el país, los medios de comunicación internacionales publicaban en sus periódicos y noticiarios las imágenes de un Michoacán cruzado por las balas, el fuego y la anarquía.

No son pocos los analistas que ven con preocupación el inicio del 2014 en términos de seguridad. Ayer, Federico Reyes Heroles comentaba en su artículo (Excélsior 14/01/14) el impacto en la prensa internacional de la situación en esa entidad. Lo más desconcertante ha sido la reacción de la autoridad. En Guerrero se da financiamiento a las autodefensas que considera legítimas. El propio secretario de Gobernación acepta la negociación y apoyo al grupo de José Manuel Mireles para confrontarlo con Los Templarios. Y es que, en efecto, el gobierno federal no atina a qué hacer con algo que los alcanzó y los rebasó: la realidad. Están más preocupados por quedar bien que por arreglar las cosas. Es la idea de que el problema de seguridad era un problema de comunicación, que no hablar del problema lo eliminaba.

La caótica situación en Michoacán amenaza con trasladarse a otros estados. La falta de control sobre cualquier situación por parte de las autoridades locales es pavorosa y tiene sumida a poblaciones enteras en el abandono, a merced del grupo armado que se presente y logre retirar al que lo tenía ocupado. Llegan las autodefensas a una plaza y desarman a los policías municipales; llega el Ejército a otra plaza y desarma a los policías municipales. Mientras, los cárteles y las autodefensas siguen armadas. El gobierno de Peña y su partido dejaron pasar la oportunidad de hacer un gobierno compartido con la oposición. Trataron de ocultar el desastre, celebraron el regreso de Vallejo a sabiendas de que no iba a poder con la situación. La desesperación o la inutilidad, caben cualquiera de las dos expresiones o las dos juntas, del gobernador se aprecia cuando llama al “exterminio”. El resultado de la tozudez política en Michoacán está a la vista: un gobierno rebasado, absolutamente incapaz de enfrentar la problemática.

Para colmo, el secretario Osorio Chong decidió participar activamente en la creación de un Marcos michoacano: el doctor Mireles. Sin el conocimiento político, sin la gracia mediática, sin la versatilidad histriónica del subcomandante, el doctor Mireles es ahora la voz cantante. El gobierno —en boca de Osorio Chong— ha dejado en claro que hay autodefensas buenas y malas (en el caso de Marcos se trataba de la guerrilla “buena”), y Mireles comanda a las autodefensas buenas. No solo eso, el secretario de Gobernación explicitó lo que puede configurar el primer pacto de los gobiernos del PRI con grupos al margen de la ley en esta nueva era.

La noticia importante de ayer era lo que había dicho, o no, el doctor Mireles; si había hecho caso del llamado de su promotor el secretario de Gobernación o si se había retractado. El doctor Mireles dice que muchas de las armas se las prestaron (¿quiénes prestan ese tipo de armas?) y dice también que no depondrán las armas hasta que “les entreguen” siete cabezas de los templarios. Ya tienen a su Marcos, pronto le pondrán mesa de negociación. Porque negociar con gente fuera de la ley es algo a lo que este gobierno ya se acostumbró.

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