Autonomía relativa

¿No hay otros?

Como los lectores saben, pertenezco a una familia en la que la política es una de las actividades. No todos, pero dos de siete hermanos nos hemos dedicado a este asunto. Los demás nos han apoyado como pueden, algunos con ánimo y llevándonos la contraria, otros con algo más. Mis padres, sin dedicarse a ello, fueron quienes nos indujeron en estos menesteres. Así pues somos, imposible no aceptarlo, una familia “política”. Sé lo que es ser “el cuñado, el hermano el esposo de…”, y no me preocupa, me enorgullece. Hay familias de todo tipo: de futbolistas, de pintores, de arquitectos, de periodistas, de abogados y también de políticos, no tienen por qué ser la excepción.

Siempre he defendido el derecho de los familiares del político a tener una vida propia. Pueden y deben hacer lo que ellos consideren pertinente. Se espera claro, las más de las veces con poco éxito, que se alejen de la posibilidad de hacer negocio en torno a los puestos del familiar. Sé lo difícil que es mantenerse en esa zona y aguantar los embates de todo tipo desde ataques hasta ofertas. Pero también comprendo y apoyo el que dar empleos en el gobierno a familiares en primer grado es una afrenta a la ciudadanía. Así sea uno un brillante especialista, en este país de más de 100 millones de habitantes hay alguien que puede ocupar el lugar que se le destina al familiar. Si el tema es la confianza, ese se puede canalizar de otras maneras.

La semana pasada el Presidente nombró titular de la Semarnat al señor Rafael Pacchiano Alamán, quien ya fungía como uno de los subsecretarios de la dependencia. El señor Pacchiano Alamán puede ser un probo funcionario —cosa que ignoro—, pero resulta que es esposo de la señora Alejandra Lagunes, quien ocupa un puesto de primer nivel —aunque no lo marque así el organigrama, su función es más que relevante— en la Presidencia de la República. Es la responsable de la estrategia del gobierno en materia digital. Es probable que el señor Pacchiano Alamán sea una mente privilegiada, un ecologista como pocos en el país (lo cual es dudoso pues lo poco que se puede sacar de su ficha curricular es que es miembro del PVEM, del que fue diputado, que trabajó de gerente de Marca en la BMW y que coordinó el Programa para Jóvenes del equipo de transición del presidente Peña, absolutamente nada qué ver con su cargo actual). ¿No había nadie con un mejor currículo? ¿Por qué el marido de la señora? La mujer puede poner una agencia de empleo porque el hermano de la señora Lagunes, de nombre Víctor Manuel, trabajó hasta hace poco como director general de una de las áreas de la que ella es titular. A lo mejor en la familia de Lagunes hay puro “fuera de serie”, cerebros de gran alcance, pero pregunto: ¿no hay otros? Y luego se extrañan de que la gente dice que abusan de los cargos.


Twitter: @juanizavala