Autonomía relativa

Dudas e inquietudes sobre "Mamá" Rosa

Por extrañas razones, quizá ni ellos las sepan, el gobierno federal decidió meterse en un problema del que será difícil salir. El operativo para detener a una anciana de 82 años ha dado de qué hablar no solo por la desproporción del operativo, sino por el estado del orfanato, la propia situación en Michoacán, que obliga a la autoridad a acercarse a un carrito de helados con tanques blindados y, por lo que parece, la intención de sobresalir de una ONG en papel Ministerio Público. El caso es por demás complejo. Van algunas inquietudes al aire.

¿Por qué el operativo en un orfanatorio es anunciado por el procurador general de la República y el gobernador de Michoacán? ¿Creían que era un golpe al crimen organizado y Mamá Rosa una suerte de Ma Barker?

¿Quién engañó a quién con la información?

Es claro que la señora quería hacer el bien, pero no todo es buena fe. Se dice, como si fuera algo digno de alabanza, que adoptó centenares de niños bajo su nombre, eso es una irresponsabilidad.

Mamá Rosa suplía labores que debía hacer el Estado. ¿No sabía eso el gobernador de Michoacán? ¿No sabía de la reputación de la señora? ¿No hubiera sido más fácil hablar con ella?

La información dice que reunieron pruebas entre mayo de 2013 y julio de 2014. “En uno de los partes policiales que se anexaron a la solicitud de allanamiento del albergue, con fecha del 5 de febrero 2014, señala que agentes encubiertos reportaron que durante todo el mes de enero de 2014 observaron salir por las mañanas, desde las nueve horas y regresando por la tarde aproximadamente a las 17 horas, a varios menores de edad, quienes abordaban una camioneta color verde con logotipos de Sidral Aga, placas de circulación NN 78321 de Michoacán”. (Milenio Diario 19/07/14). El parte dice que los menores pedían limosna.

¿Se usan “agentes encubiertos” para investigar un orfanato? ¿Esas son las prioridades de seguridad del gobierno?

¿Se debe usar al Ejército para irrumpir en una vivienda de limosneros?

Todo parece indicar que no estamos ante la situación de un orfanato, sino ante una especie de tribunal para menores.

Es posible que la señora, debido a su edad, ya no tuviera el control del lugar. ¿A quién le dejaba el mando? Hay, por lo que se ve, negligencia de la señora.

No nos hagamos, independientemente del abandono del Estado para con los infantes o jóvenes, la sociedad zamorana es corresponsable de lo sucedido en La Gran Familia. Saber que la gente dejaba a sus hijos ahí, que vivían centenares de personas hacinadas y que, por ejemplo, el gobierno municipal le diera 13 mil pesos habla del desinterés general de la sociedad por ese lugar. Dejarle la responsabilidad de centenares de jóvenes a una señora de buena fe con tal de tomarse la foto ha salido carísimo.

¿Por qué el procurador Murillo, que había tenido una labor prudente y sensata, que solo destacaba por su afán de aparentar ser simpaticón, decidió meterse en un asunto al que solo le faltan osamentas?

La carta de los intelectuales en defensa de Mamá Rosa me parece medida, pero es también omisa en posibles responsabilidades; habría que preguntarse si puede un grupo de notables detener la acción del Estado. ¿En serio Le Clézio puede más que la PGR?

Habrá que esperar la información de los próximos días para hacerse una idea clara sobre el asunto. Por lo pronto el gobierno, que tanto criticó la estrategia de comunicación del sexenio anterior, parece tener la misma fijación: presentar detenidos.


juanignacio.zavala@milenio.com

Twitter: @juanizavala