Autonomía relativa

Costos futuros y del momento

Lo cierto es que Oceanografía parece ser una especie de caja de Pandora, que lo mismo salpica a unos que a otros. Cerrar la información no fue precisamente una muestra de ánimo de apertura y transparencia.

Una de las lecciones de la política es que es una actividad en la que todo, tarde o temprano, se paga. Basta sentarse y saber esperar. Para los enemigos del calderonismo, dentro y fuera del PAN, estas últimas semanas han sido de plácemes. El éxito innegable de la captura de El Chapo acabó con leyendas negras en torno al PRI y su voluntad en el combate al crimen organizado.

Lo mismo se puede decir de la eliminación (fue algo más que dejarlo “abatido”) de Nazario Moreno. Lo sucedido con el famoso Chayo mueve a risa. El humor ha brotado por todos lados. Un muerto que estaba en el túnel del tiempo. Es inevitable pensar en una cadena de irresponsabilidades cuyo resultado fue dar por muerto a alguien sin información concreta. Seguramente varios de los que estaban en esa cadena siguen laborando en áreas de inteligencia del gobierno. Ni hablar, los costos se pagan. Los que brincan de alegría son los malquerientes de Felipe Calderón en el PAN. Como si cada error que se descubra aumentara las preferencias del blanquiazul, pero allí ya sabemos que la cordura tiene tiempo que no se pasea por la casa, por lo que se entiende que acusen al gobierno anterior de que le “faltó impericia” (cortesía del senador Jorge Preciado).

En otro caso, el gobierno pareció festinar el descomunal fraude de Oceanografía a Banamex, vía Pemex. Al principio, los misiles se enfilaron contra las administraciones anteriores. Los panistas, su dirigencia, nuevamente recibieron felices los ataques contra sí mismos y exigieron castigos sin siquiera pedir información. El tema es que, unos días después, la propia Pemex, decidió cerrar la información al respecto. Y claro, ya andaban solicitando investigar desde la administración de Vicente Fox cuando se dieron cuenta de que de las facturas dadas en garantía al banco eran del año pasado. Es decir, en esta administración.

Me parece bien que antes de que quede la ley secundaria de la reforma energética, se tenga clara cuál es la situación de Pemex en diversos ámbitos, hacer una auditoría a fondo en los casos que lo amerite, no solamente en el de Oceanografía, y saber qué es lo que ha fallado. Que alguien, o algunos, se animaran a realizar un fraude millonario contra un banco tan importante como lo es Banamex y otras instituciones privadas y públicas habla de que la sensación de impunidad parecía garantizada.

Lo cierto es que Oceanografía parece ser una especie de caja de Pandora, que lo mismo salpica a unos que a otros. Cerrar la información no fue precisamente una muestra de ánimo de apertura y transparencia. Fue, más bien, una medida de miedo ante el descontrol que puede generar la información que descubran. En este caso, parece que los costos van para todos lados.

Es muy probable que el gobierno se anime a hacer una investigación contra algunos panistas (ya señalaron a uno). Si se sigue la receta que instrumentan en ciertas áreas, vemos que ya tienen presa a una líder sindical y orden de aprehensión contra un empresario repudiado. Les falta un opositor del gobierno anterior, un panista. Y seguramente no les será difícil dar con alguno en problemas.

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