Autonomía relativa

Cabañuelas

Como es sabido, las cabañuelas son una antigua tradición de predecir el clima de los meses del año por medio de la observación del mismo en los primeros doce días del mes de enero. Tomemos los pocos sucesos y dichos políticos de estos días para dibujar algunos posibles escenarios a manera de cabañuelas.

El gobierno, como debe ser, promueve su éxito con las reformas alcanzadas. Los anuncios son de la llegada de la bonanza económica, que ya se consiguieron las condiciones para el crecimiento, que lloverá dinero, que desde ahora bajarán los precios de la electricidad y el gas, que las inversiones saldrán por debajo de las piedras y que México será un paraíso. Nada de voltear a ver otros países, ya lo dijeron algunos pasquines y organizaciones desconocidas: tenemos gran ministro de finanzas y, al frente de todo, al estadista del año. Sería muy bueno que todo eso pasara, pero la publicidad del gobierno, como buena publicidad: miente. Faltan leyes secundarias en las reformas más importantes, los beneficios de la energética tardarán unos años en llegar —y eso a partir de que se apruebe la ley secundaria respectiva— y es falso que van a bajar los precios de la electricidad y otros suministros en el corto plazo.

El tema de la seguridad no parece augurar nada bueno. El secuestro está de nuevo en la palestra. El gobierno no parece haber acertado con la puesta en marcha de su estrategia “diferenciada” del gobierno anterior. Incluso en materia de comunicación, el gobierno ha terminado por exhibir a los criminales que aprehende. No hace publicidad al respecto, lo cual se agradece, pues la anterior ponía los pelos de punta al escuchar los comerciales en una estación musical, pero fuera de eso, las cosas parecen iguales. Esta misma semana, el secretario de Gobernación tuvo que explicar por todos lados la protección a uno de los líderes de las autodefensas en lo que parece el primer pacto del neopriismo con personajes fuera de la ley.

En el caso del PAN, la guerra de lodo soltada y auspiciada desde la dirigencia nacional comenzó esta semana. Es probable que esta cabañuela sí se cumpla, pues Madero y sus secuaces están dispuestos a todo con tal de quedarse con el partido, para lo cual cuentan con la invaluable ayuda del gobierno que paga de esa manera los servicios lacayunos de Madero, por lo que el desgaste y las acusaciones de toda índole vuelven a formar parte del panorama blanquiazul. El PAN elegirá nuevo dirigente a mediados de año. Se trata de una elección, francamente, sin sentido. El ganador apenas tendrá un año para armar al partido con miras a la elección de 2015. El tiempo es mínimo. Más valdría dejar al atolondrado de Madero y negociar composición de la dirigencia y candidaturas, pero nadie da su brazo a torcer. En el PAN la necedad y el corto plazo tienen ya rango de valor.

La izquierda, como siempre, se presentó dividida a principios de año. Cabañuela que también se cumplirá, pues seguramente seguirá haciéndolo en lo que resta del calendario. Renovará su dirigencia, en la que competirá en lodo con la panista, y tratará, al parecer sin éxito nuevamente, de echar a andar una ofensiva contra la reforma en el tema energético.

Así que por todos lados hay nubarrones de clima político. En algunos habrá aguacero y parece que el sol no saldrá para nadie.

juanignacio.zavala@milenio.com

Twitter: @juanizavala