Cadena de mando

“La rodilla ensangrentada”

A los militares no les importa que los estigmaticen. Saben bien que la denostación y el señalamiento nunca serán mayores al reconocimiento y valía que les da la sociedad.

A los soldados en el mundo, siempre los van a criticar pequeños grupos, que nunca lograrán impactar a grandes masas. Las fuerzas armadas mexicanas ya se acostumbraron a las insistentes campañas que intentan desprestigiarlos.

Con motivo del discurso del presidente Peña Nieto en Iguala, Guerrero —en la conmemoración del Día de la Bandera—, muchas buenas conciencias pusieron el grito en el cielo cuando dijo que "Iguala no puede quedar marcado por los trágicos acontecimientos", en referencia a los estudiantes desaparecidos. ¡Bueno!, hasta hubo quien se atrevió a comparar el tema Ayotzinapa con la noche de Tlatelolco. El llamado de la cofradía de la "rodilla ensangrentada" a no olvidar el tema es tan ignorante como necio. Peña Nieto nunca dijo que se olvidara, más bien se refirió a transferir culpas y responsabilidades a quien se deba, menos a los habitantes de Iguala.

De lo anterior, por fuerza y a la fuerza, se sigue intentando involucrar al Ejército mexicano con la desaparición de los 43 estudiantes. Me recuerda esta dinámica a la ideología centroamericana de los años 70, donde los malos, los asesinos y los represores siempre eran los militares. En México ni el Ejército ni la Marina Armada o la Fuerza Aérea reprimen o intentan inmiscuirse en algún movimiento social. Los militares mexicanos están ocupados en perseguir delincuentes, en ayudar a la sociedad en casos de desastre, en desarrollar los niveles de vida de una incontable cantidad de comunidades indígenas y un sinfín de acciones en pro de la gente.

¿Alguien ha visto a los soldados madreando anarquistas?

¿Alguien ha visto a los soldados matando perredistas o lopezobradoristas?

¿Quién detuvo al Yorch en la UNAM? ¿Los soldados?

Por eso insisto en que comparar Ayotzinapa con Tlatelolco es tan radical como ignorante.

Quienes fomentan ideologías anacrónicas no entienden que ya no aplica eso de involucrar a los militares en todo.

¡Está pasado de moda!

Cabo de Guardia

El pasado lunes, los marinos recibieron a los soldados en su cuartel general. El motivo fue celebrar el día del Ejército en las instalaciones de la Armada y se refrendó lo que ya no es un mito.

Las excelentes relaciones que mantienen soldados y marinos rebasarán por mucho a este sexenio.

Salvador Cienfuegos y Vidal Soberón, como hombres de Estado, han sabido aprovechar los frutos de una excelente amistad. Los secretarios de Defensa y Marina rompieron la barrera que no permitía llevar la relación entre fuerzas a un nivel mayor.

¡Hay que reconocerlo!

jibarrolals@hotmail.com
@elibarrola