Cadena de mando

Tiene razón Salvador Cienfuegos

El 22 de febrero de 2014, elementos de fuerzas especiales de la Infantería de Marina detuvieron en Mazatlán al hombre más buscado por Estados Unidos, México y la Interpol.

Ese día Phil Jordan, ex director de Inteligencia de la DEA, aseguró que si no se extraditaba o si no se mantenía a Joaquín Guzmán Loera bajo vigilancia militar, más temprano que tarde iba a escapar. Y se escapó. Así nada más. ¡Escapó!

Más de un año se ha mantenido la constante de la carga negativa (mediática y política) contra las fuerzas armadas. La campaña ha ido desde asesinos y violadores sistemáticos de derechos humanos hasta verdugos de 43 estudiantes normalistas. La dinámica es muy extraña, ya que cualquiera de los actos mencionados arriba tendría una carga de corrupción, y en la realidad a los militares en este país no se les acusa de “corruptos”.

Dentro de las filas de las fuerzas armadas, a quienes han intentado corromper o corromperse les ha caído todo el peso de la ley militar.

La corrupción para el general Salvador Cienfuegos es uno de los grandes riesgos de seguridad nacional, misma que puede convertirse en amenaza si no se le pone la atención debida. Las palabras del general secretario tuvieron un efecto de augurio.

Es la Marina Armada de México la que detiene al mayor delincuente de este país y es la corrupción de los civiles la que permite que se fugue 17 meses después.

Es la corrupción de gobernadores y alcaldes —ya que no atienden las recomendaciones y estrategias que generales y almirantes les dan— lo que no permite que la seguridad pública sea lo suficientemente adecuada para que la gente viva mejor. Esa corrupción es la que produce que la “impunidad” no permita que los militares regresen a sus cuarteles.

Es la corrupción de ministerios públicos y jueces lo que permite que los delincuentes sepan de antemano que cuentan con el salvoconducto de la complicidad judicial.

Es la corrupción de todas las autoridades carcelarias mexicanas la que permite, en pequeña o gran medida, que no se cumpla con la función de readaptar socialmente a quienes delinquen, por ejemplo, desde cobrar un mejor espacio para la visita conyugal hasta fugas “espectaculares” como la del sábado pasado.

La corrupción es una amenaza de seguridad nacional.

Cabo de Guardia

Aún y a pesar de la fuga, la presencia en París, el pasado lunes, de cadetes militares, navales y aéreos, así como los de la Gendarmería, fue tan gallarda como honorable.

En ese sentido, se dejó muy en alto el nombre de México.

 

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@elibarrol