Cadena de mando

Habrá que preguntarles…

Habrá que preguntarle al comisionado Alfredo Castillo cuántas veces planteó la detención de Luis Antonio Torres, peor conocido como El Americano, líder de la autodefensa de Buenavista Tomatlán.

Habrá que preguntarle también a Castillo por qué Hipólito Mora pasó de ser uno de los principales interlocutores de los grupos de autodefensa con el gobierno a ser presunto autor intelectual de los homicidios de Rafael Sánchez Mena, alias El Pollo, y de José Luis Torres El Nino.

Habrá que preguntarle a Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, por qué el gobierno no quiere —ni quiso— negociar con Servando Gómez (La Tuta) cuando sí lo ha hecho con los líderes de las autodefensas. ¿De verdad no conocen el origen de los recursos de estos grupos? ¿De verdad ya se les olvidó que estos líderes de autodefensas tienen antecedentes penales?

El jueves Hipólito Mora fue consignado en el penal de Mil Cumbres y en automático se convirtió en criminal, exactamente igual que La Tuta. La diferencia entre los dos es que la detención del primero causa una confusión terrible en la sociedad y con la del segundo se espera causar un impacto social y mediático similar al obtenido con la recaptura de El Chapo Guzmán.

Habrá que preguntarles, tanto a Osorio como a Castillo, a cuál grupo de autodefensas financian —y, por ende, manipulan— Los caballeros templarios y a quién los de Jalisco Nueva Generación.

Habrá que preguntarles, a quienes tienen en sus manos el tema Michoacán, a quién apoyarán cuando se dé un enfrentamiento real entre las fuerzas armadas y los grupos de autodefensa.

El pasado miércoles 12 de marzo, el Ejército desarmó al grupo que defendía el último reducto de Hipólito Mora en La Ruana, misma que estaba sitiada por gente de El Americano; las huestes de este último no solamente querían el desarme, sino que buscaban imponer su autoridad y su poder, aun y a costa de intentar enfrentarse con los soldados que participaron en el desarme y vigilaban que aquello no se convirtiera en el primer choque armado entre grupos de autodefensa, que hasta hace poco se supone estaban en el mismo bando.

Quiero imaginar que el comandante militar encargado de la operación “paró de culo” a El Americano, quien, ante lo decidido del mando, prefirió “poner pies en polvorosa”, aun y a pesar de que hasta el cura del pueblo se erigió como testigo de calidad para verificar que los militares les entregaran a los desarmados un recibo que constatara que el acto (desarme) era legal y correcto.

Ahora resulta que el clero se convierte en el intermediario entre el Ejército y la sociedad.

Siguiendo con los cuestionamientos, habrá que preguntarles a las autoridades encargadas de la pacificación de Tierra Caliente de Michoacán si quieren seguir utilizando los cuarteles del Ejército mexicano como centro de reunión para sus negociaciones con las autodefensas. El único sitio donde se sienten seguros unos y otros es ahí.

Habrá que preguntarles qué tan seguros se sienten al saber que cuentan de antemano con la fortaleza de las fuerzas armadas desplegadas en todo el estado; quizá por eso pretendan utilizarlas en vez de aprovecharlas.

Habrá que preguntarles al Ejército y a la Marina cuál es su opinión y prospectiva sobre la respuesta que la sociedad tendrá a partir de que la negociación política, a todas luces, está fallando en la Tierra Caliente michoacana y de la cual los vientos de conflicto, ahora sí, se están extendiendo a todo el estado.

Habrá que preguntarles a los enviados del Presidente por qué son ellos mismos los que permiten que crezca el riesgo de no poder controlar en corto plazo a las autodefensas, que, como sucedió en el caso de Hipólito Mora y de El Americano o del Dr. Mireles y El Papá Pitufo, creen tener el poder y la autonomía para hacer valer su ley de acuerdo a como ellos la interpretan y la necesitan.

Creen tener un poder y una autonomía mayor a la de las fuerzas armadas.

CABO DE GUARDIA Y DE TURNO

Ya no entiendo.

¿No fueron los marinos quienes recapturaron a El Chapo Guzmán? ¿No fueron las fuerzas armadas quienes abatieron al antes ya fallecido Chayo?

Según esto, el funcionario en el gabinete de seguridad más felicitado es Tomás Zerón, titular de la Agencia de Investigación Criminal.

¿Quién lo felicita?

Quizá no tomo en cuenta que, tanto para soldados y marinos, la tarea es cumplir con su deber.

¡Solo que sea por eso!

jibarrolals@hotmail.com

@elibarrola