Cadena de mando

¡Que se esclarezca!

Llama mucho la atención en el tema de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa cómo van a hacerle los miembros del Grupo Interdisciplinario de Expertos y Expertas Independientes (GIEI), de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para “esclarecer los hechos y llegar a la verdad”, cuando jurídicamente ya hizo lo propio el Estado mexicano.

Investigación, persecución, detención, confesión y un sinfín de elementos que han otorgado la PGR o el gobierno de México, como quiera entenderse, para determinar que los 43 estudiantes fueron secuestrados, asesinados e incinerados. Es criminal que extranjeros con aires de grandeza pretendan seguir generando esperanza en los padres y familiares de los jóvenes.

¿A qué determinación podrán llegar?

Quizá tratarán de esclarecer que los estudiantes fueron enviados la fatídica noche del 26 de septiembre por sus líderes estudiantiles y académicos a botear y a “secuestrar” camiones con objeto de llegar a la marcha del 2 de octubre en la Ciudad de México. Esto ya se sabe.

Quizá tratarán de esclarecer por qué en México existen alcaldes que no solamente cuentan con antecedentes penales, sino que delinquen cual vulgares criminales. Asesinan, roban, trafican, secuestran, prostituyen, corrompen, pero de gobernar nada. Esto ya se sabe.

Quizá tratarán de esclarecer quién los secuestró, quién los transportó, adónde los llevaron, quiénes y cómo los mataron, a qué organización criminal pertenecían los que hicieron todo lo anterior. A qué partido político pertenecían tanto el alcalde de Iguala como el gobernador de Guerrero. Esto también ya se sabe.

Quizá tratarán de esclarecer por qué en México la CNDH no ha aportado elementos constitucionales para que en el proceso tanto de José Luis Abarca como de los policías que participaron en los hechos se les culpe por violaciones a los derechos humanos y, con ello, sus sentencias sean mayores y, por supuesto, se repare de alguna manera el daño. También ya se sabe.

Quizá tratarán de esclarecer en cuál de las más de mil instalaciones militares se encuentran vivos los 43 jóvenes estudiantes y, con ello, clarificar por qué en cualquier momento, y sin mediar los canales correctos, cualquiera se puede meter a un cuartel o instalación militar o naval; lo que de sobra se sabe.

Quizá tratarán de esclarecer contra quién debería de haber actuado el 27 Batallón de Infantería esa noche.

No hay duda. De haber apoyado a los policías municipales de Iguala, entonces se hubieran violado derechos humanos.

De haber apoyado a los estudiantes, entonces se hubiera violado la ley.

Esa noche nadie solicitó el apoyo del Ejército.

 

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@elibarrol