Cadena de mando

¿Qué debe ser revolución?

Es confuso y complejo el concepto original de revolución. Para Morena, significa crear un video donde aparece un supuesto general de división, "diplomado de Estado Mayor Presidencial" —aquí ya se chingó la cosa— cuando de entrada el estatus no existe. En todo caso sería diplomado de Estado Mayor, así, sin el "presidencial", pero quien lo produjo no se documentó de manera correcta y entonces su proyecto revolucionario de "renunciar" al Presidente simplemente no tiene ningún valor. Si para ellos eso es revolución, que no confundan a los públicos. El intento de relacionar a las fuerzas armadas con una sublevación social más que irresponsable es totalmente inútil, así como ignorante.

Para los soldados, revolución —desde el mérito profesional generacional— significa ascender al grado inmediato superior a cuatro nuevos generales de División y a un general de División Piloto Aviador. Ellos son Roble Arturo Granados Gallardo, Tomás Jaime Aguirre Cervantes, Eduardo Emilio Zárate Landero, Sergio Arturo García Aragón y Miguel Enrique Vallín Osuna. También a partir del 20 de noviembre a los nuevos 18 generales de Brigada de Arma, tres a generales de Ala Piloto Aviador, cuatro a generales de Brigada de Servicio, 25 a generales Brigadier de Arma, cinco a generales de Grupo Pilotos Aviadores, 11 a generales Brigadier de Servicio y 57 a coroneles de Arma; ocho nuevos coroneles de Fuerza Aérea Piloto Aviador, 21 a coroneles de Servicio del Ejército y cinco a coroneles de Servicio de la Fuerza Aérea, 149 a mayores, 212 a capitanes primeros, 238 a capitanes segundos, 410 a tenientes y 162 a subtenientes.

Para los marinos, bajo el mismo criterio, significa evolución para 3 nuevos almirantes: Joaquín Zetina Angulo, José Rafael Ojeda Durán y Arturo David Lendeche Sofán. En los ascensos de Marina, también se encuentran 17 nuevos vicealmirantes, 32 a contralmirantes y 55 a capitanes de Navío. 130 a capitanes de Fragata, 137 a capitanes de Corbeta, 307 a tenientes de Navío, 719 a tenientes de Fragata y 394 a tenientes de Corbeta.

Los ascensos militares significan revolucionar las nuevas generaciones de hombres y mujeres de armas, para que con las condiciones que el Estado les otorga a las fuerzas armadas, puedan empatarlas a la realidad y con eso hacer frente a lo que la sociedad necesita.

Para los legisladores revolución es dejar a las fuerzas armadas en el riesgo de no fortalecer su certidumbre jurídica. Significa no tener ni siquiera la intención de evolucionar su condición legal, por el temor estúpido de empoderar a quien de entrada tiene la fortaleza de las instituciones del país. Sin embargo, para Ricardo Anaya, presidente de la Cámara de Diputados, en su discurso del 20 de noviembre en el Zócalo, revolución es el agravio de hoy a la sociedad al no poder evolucionar en materia educativa, política y energética.

Por su parte, la clase política tiene perdido el concepto de revolución, aun y cuando se producen desde la sociedad voces que encuentran en el anquilosado término la única solución a sus problemas. Aun y cuando aparecen día a día liderazgos que quieren confundir al pueblo enfrentándolos, por ejemplo, con las fuerzas armadas.

Para el Poder Judicial, revolución es dejar pasar el tiempo para que se enfríen las demandas de unos, por insertar en la justicia civil a la militar; es esperar a que termine el año de la "lealtad institucional y centenario del Ejército mexicano" para entonces dar paso a una nueva tendencia. No comprenden la importancia de fortalecer la disciplina militar en aras de que el actuar de los de uniforme se convierta en parte integral de la evolución de las seguridades que se deben brindar ante tanta incertidumbre que vive el pueblo.

Para el primer equipo presidencial y sus asesores, revolución definitivamente ya no es aquello que sus maestros en las artes políticas les enseñaron. Ese bastión "revolucionario institucional" se enfrenta hoy con una sociedad evolucionada en el hartazgo y en el olvido institucional. Si se trata de revolucionar al país, que empiecen evolucionando a sus instituciones. Que comiencen apoyando las necesidades jurídicas de soldados y marinos; hacen falta para seguir evolucionando como país si se quiere contener y eliminar tanta amenaza.

Las revoluciones sociales comienzan cuando sus pueblos ya no tienen nada que perder.

Cabo de Turno

Hoy se conmemora en el estratégico y emblemático Campeche el 192 aniversario de la Armada de México. Con los marinos siempre hay excelentes sorpresas.

Ya lo abordaremos la próxima semana.

jibarrolals@hotmail.com

@elibarrola