Cadena de mando

¡Un día sin soldados!

El periódico The New York Times tiene una visión completamente distorsionada del papel que desarrollan las fuerzas armadas mexicanas en el combate a la delincuencia.

Sin envolverse en la bandera, ¿cuál sería el verdadero impacto de la delincuencia sin la acción militar?

El diario estadunidense hace esta semana un comparativo de fuerza, es decir, la diferencia que existe en la letalidad de militares contra delincuentes, haciendo ver a los soldados de tierra y mar como verdaderos asesinos.

Los valores con los que califica este periódico —otrora referente mundial, hoy convertido en inquisidor y faccioso— no tienen comparación cuando se trata de enfrentamientos entre soldados y delincuentes; esa es la realidad de México.

Utilizan las creencias de un profesor retirado de la Universidad de NY, quien sin más habla de "ejecuciones sumarias", como si fuéramos un país del norte de África, Siria, o la Centroamérica de los años 80. Este hombre no conoce México.

Es muy simple de entender.

¿Qué pasa si regresan los soldados a sus cuarteles? Los grandes grupos delictivos tomarían el control total del país.

¿De quién es la responsabilidad del combate a la delincuencia? Definitivamente no es de soldados y marinos. Esta responsabilidad les corresponde a los tres niveles de gobierno —en este sentido, el reportaje del NYT afecta a México, no a Sedena ni a Semar— y la realidad es que no tienen una solución integral ni siquiera a mediano plazo; sin embargo, la sociedad sí la tiene, ya que los resultados militares han disminuido los grados de inseguridad que se han vivido en este país y de ahí que en un sinnúmero de espacios la gente vive tranquila gracias a la presencia de las fuerzas armadas.

No se trata de matar delincuentes, ellos se matan solos, y más allá, los militares nos se están enfrentando a ejércitos preparados, donde la equivalencia de fuerza podría ser similar, como similar sería la honorabilidad y disciplina entre ejércitos que combaten; los de tierra, mar y aire se enfrentan a lo peor que tiene la sociedad mexicana.

Los delincuentes salen a matar militares.

Los militares salen a defender a los mexicanos.

Cabo de Guardia

A un buen amigo le dio neumonía la semana pasada.

Gracias a la atención que recibió en el Hospital Central Militar, no se murió. La oportuna intervención del equipo que comanda el General de Brigada, MC, Fernando Arcaute Velázquez, logró sacarlo adelante.

El equipo estuvo conformado por los médicos militares Enrique Figueroa Genis, Juan Carlos Chagoya Bello y Rey David Pineda Gudiño.

Qué decir del cuerpo de enfermeras, dietistas y en suma todos los que atendieron a mi cuate.

No es fama, es realidad.

¡Gracias!

jibarrolals@hotmail.com
@elibarrola