Cadena de mando

¿Cuándo es correcto abatir?

Pretender que el Ejército mexicano se convierta ante los delincuentes en un pedigüeño de misericordia y concordia es no entender la función del mismo. Nuestro ejército ha tenido que evolucionar intensamente para hacer frente al problema de la inseguridad.

Dentro de las fuerzas armadas, en nuestro país, no existe la orden de “abatir” o “matar”, ¿por qué? Precisamente debido a que en este momento la función principal operativa es recuperar espacios que tiene tomados la delincuencia y, en ello, no tienen los soldados, ni de tierra ni de aire ni de mar, capacidades legales que los protejan en caso de controversias tan injustas como ocurrió en Tlatlaya.

Cuando un ejército enfrenta a otro ejército, entonces es legal “abatir”.

Oronda, la CNDH pide al Ejército que le explique exactamente qué significa “abatir”, lo que, de sí, es una vacilada. Para Raúl González Pérez es más importante un tema de definición gramatical, que la definición que debe darse a la victimización que tienen muchos ciudadanos en este país, producto de la delincuencia, no del Ejército.

Ingenuo y mentiroso fue el Centro Pro con la difusión de la orden general de operaciones para la Base de Operaciones “San Antonio del Rosario” en el Estado de México.

La orden original era esta: “… Operar de noche en forma masiva y en el día reducir la actividad, a fin de abatir los homicidios perpetrados por delincuentes en horas de oscuridad, ya que el mayor número de delitos se comete en ese horario…”.

Cabo de Guardia

La comunicación social en Sedena goza un momento inmejorable. Las entrevistas que concedió el general secretario Salvador Cienfuegos reflejan, por un lado, perspectiva y prospectiva del Ejército y, por el otro, la confianza que le tiene a su director de Comunicación Social, el general Martín Terrones.

Sin duda lo expresado por el general secretario en torno a la omisión de gobernadores y alcaldes es real. También es cierto lo de la irresponsabilidad de los legisladores por no otorgar a las fuerzas armadas certeza jurídica.

Quien en verdad conoce al Ejército sabe bien que la postura ante su realidad era necesario contextualizarla en su justa dimensión, ya que las mentiras e injusticias son por demás exageradas.

Las entrevistas están dirigidas, primero, hacia la sociedad mexicana y, después, hacia las filas de las propias fuerzas armadas mexicanas, que sin duda refrendan el compromiso, el liderazgo, la lealtad y la entrega que todo secretario de la Defensa debe tener por su institución.

Salvador Cienfuegos no tiene por qué ser la excepción. Y menos con toda la mierda que les quieren embarrar a los soldados en este país.

 

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@elibarrol