Cadena de mando

¿Uso excesivo de la fuerza?

El exceso de violencia o de la fuerza por parte de la delincuencia en este país ya se convirtió en algo cotidiano. No alcanzamos a comprender en su totalidad el efecto que ha tenido en la sociedad. Por un lado, la violencia entre los grupos delictivos es la más impactante debido a la salvaje brutalidad con la que combaten entre ellos, y de ahí los miles de muertos, heridos, sangre, caos y una larga lista de etcéteras. Por otro lado están los efectos que esa violencia entre grupos causa en la población, que nada tiene que ver con actividades criminales.

La guerra entre criminales no tiene nada que ver con el combate que gobierno y sociedad mantienen diariamente con la delincuencia. Incluyo a la sociedad en esto debido a que desafortunadamente los resultados, tanto de uno como de otro, se han insertado en el día a día de los ciudadanos, modificando su vida mucho más de lo que la propia sociedad pueda creer.

La violencia en México, amén del temor natural que produce, ha provocado grandes y graves confusiones en la gente sobre lo que está bien y no, es decir, se crean grandes mitos. Por ejemplo cuando en el vox pópuli corre la versión de cuánto ha hecho el “malandro” por una localidad (calles, iglesias, escuelas, hospitales), entonces, fomenta a hacerse de la vista gorda; cuando en la realidad lo que debiera entenderse es cuánto daño le hacen a esa localidad la presencia y el poder de ese malandro. Cuando surgieron los grupos de autodefensa, la emoción creó en algunos la idea de la justicia en manos del pueblo; debió preguntarse quién financiaba a estos grupos, de dónde provenían las armas, vehículos y equipo táctico que utilizaban.

El uso de la fuerza y de la violencia tiene otra connotación cuando es producida por las fuerzas armadas. Como ciudadanos no podemos entender este uso a medias; para los militares es claro, lo entienden como la utilización de técnicas, tácticas, métodos y armamento, que realiza y usa el personal de las fuerzas armadas para controlar, repeler o neutralizar actos de resistencia no agresiva, agresiva o agresiva grave. Soldados y marinos no pueden detenerse en soluciones pacíficas al momento de enfrentar la violencia, la fuerza y la amenaza de los delincuentes. La “maña” sabe bien que, cuando se enfrenta con militares, la lleva toda de perder, y de ahí, los delincuentes responden con todo lo que tienen.

Un efecto que provoca la intervención de las fuerzas armadas en el abatimiento de la violencia es el surgimiento de voces que insisten en catalogar la acción como excesiva. ¿Cómo debe entenderse el uso de la fuerza por parte de los militares? ¿De qué manera deben soldados y marinos enfrentarse a grupos violentos? “¡A ver señor delincuente, deje de dispararme y entréguese por las buenas y de buen modo!”, “¡Querido narco, deja de aventar granadas y vámonos de la mano al Ministerio Público!”, ¡Ilustre secuestrador, aunque tenga esposa e hijos, aquí está mi pecho pa’ que me mates!”.

¿Le sigo?

Cuando soldados o marinos ubican e ingresan a casas de seguridad, ranchos o bodegas de delincuentes, lo primero que escuchan de los propios delincuentes es “¡Nos tienen secuestrados!”, “¡Nos levantaron!”, “¡Somos inocentes!”. Entonces se les detiene y se les entrega.

Cuando se detiene a grandes capos, la mayoría no opone resistencia cuando saben que quienes van por ellos son militares. Se entregan y se les entrega.

Cuando soldados o marinos son emboscados o recibidos a balazos por criminales, entonces se debe responder con el uso de la fuerza…

Y de la violencia también.

Cabo de guardia y de turno

Época de graduaciones en los planteles educativos militares.

El día de ayer se llevó a cabo la ceremonia de graduación de los oficiales del Ejército mexicano que terminaron sus estudios en la Escuela Superior de Guerra.

La Escuela Superior de Guerra es el plantel de estudios superiores donde se prepara a jefes y oficiales del Ejército mexicano en el arte y la ciencia militar, con lo que se define el perfil necesario para que en el futuro se desempeñen como mandos medios y superiores del Ejército y Fuerza Aérea mexicanos.

El pasado 11 de julio, culminaron sus estudios los alumnos del Centro de Estudios Superiores Navales. Este año, egresó la primera generación de doctores en defensa y seguridad nacional.

El intercambio educativo entre Sedena y Semar se ha intensificado.

Los resultados ahí están.

 

jibarrolals@hotmail.com

@elibarrola