Cadena de mando

Tlatlaya: ¿enfrentamiento o ejecución?

Esta semana, en el caso Tlatlaya, se fortalecen dos versiones; la primera, la ejecución. La segunda, sin duda, que fue un enfrentamiento. Faltan elementos contundentes para poder demostrar lo uno o lo otro.

Enfrentamiento.

Se sigue sustentando la hipótesis del enfrentamiento, debido a que nadie, absolutamente nadie, ha presentado una denuncia de hechos ante un Ministerio Público.

Se sostiene debido a que, en contraposición, se utilizan medios como la revista Esquire y la agencia de noticias MTV, para difundir esta información, es decir, sí existen en México medios de comunicación con verdadero impacto, por qué utilizar a estos medios como vía de difusión del hecho.

Llama mucho la atención que en su página de internet la agencia MTV informa que cumple diez años de llevar información escrita, en fotografía y video de manera objetiva, profesional, oportuna y pertinente a los ciudadanos del Estado de México y del país. Esta agencia, básicamente informa positivamente sobre acciones del gobierno del Estado de México. De igual forma, llama la atención que la revista Esquire en México la publica Editorial Televisa.

Se sustenta debido a que de haber sido ejecutados, para qué se habría dejado a tres testigos vivas.

Falta todavía mucho para saber sí fue enfrentamiento o ejecución.

Ejecución.

Apunta así, debido a las fotografías que el periódico La Jornada publicó en su edición de ayer; en éstas se aprecian cadáveres con impactos de bala, mismas que están acompañadas del análisis que hace el criminólogo José Luis Mejía Contreras —busqué en internet algún antecedente de él y solo encontré resultados de lo que analiza en La Jornada—, a quien desde ahora habrá que darle el beneficio de la duda, ya que, a pesar de lo que comenta, está en las autoridades determinar qué fue exactamente lo que sucedió esa madrugada y, en definitiva, sostener el veredicto con elementos periciales concretos.

Un dato importante que habrá de dársele al criminólogo que consulta La Jornada es que los fusiles que usa el Ejército, desde hace por lo menos 40 años, son el FX-05 o el G-3 y todavía algunos de los conocidos como Fal; el  primero es calibre 5.56 mm. y los dos últimos son calibre 7.62 mm. El “fusil” M-1 que menciona en su análisis el criminólogo —no es fusil, es carabina— es de la Segunda Guerra Mundial y el Ejército mexicano no lo usa, por lo menos desde hace 45 años. Por eso insisto en que hay que darle el beneficio de la duda. Los calibres de arma 5.56 mm. y 7.62 mm. son los de uso de las fuerzas armadas en México y en cualquier parte del mundo. Estos cartuchos tienen la característica de ser perforantes, es decir, sí se disparan a una distancia mayor de 100 metros, sus ojivas, tienen una velocidad y potencia para atravesar el cuerpo que impactan.

Apunta como ejecución, debido a que el pasado jueves, la Sedena anuncia a los medios de comunicación que pone a disposición a un oficial y a siete elementos de tropa que participaron en el operativo de Tlatlaya. Así lo dan a conocer los medios de comunicación, es decir, se adelantan a informar que son puestos a disposición para fincarles responsabilidad específicamente por haber ejecutado a 22 personas.

El comunicado de prensa en específico refiere que la puesta a disposición la realiza la Procuraduría General de Justicia Militar, por su presunta responsabilidad en la comisión de los delitos contra la disciplina militar, desobediencia e infracción de deberes en el caso del oficial e infracción de deberes en el caso del personal de tropa; independientemente de las investigaciones que llevan a cabo las autoridades civiles conforme a su competencia en el referido acontecimiento, es decir, lo sucedido en Tlatlaya. ¿Qué significa lo anterior? Esa madrugada el teniente a cargo del operativo no lo emprendió apoyado de una “sección” —30 hombres—, sino que fue al mismo solamente con la mitad, lo que constituye un delito. De igual forma, el teniente en vez de portar un arma larga y un arma corta, como lo dicta el protocolo militar, solamente llevaba la corta. El personal de tropa a las órdenes del teniente, tenía la obligación de indicarle a su comandante la falta, ya que de no hacerlo, también ellos la cometían.

Estas son las razones por las cuales se encuentran sujetos a investigación. Determinar si lo de Tlatlaya fue un enfrentamiento o no es responsabilidad de la justicia civil.

 

Cabo de Guardia.

Habrá que recordarle al senador Alejandro Encinas que, de ser una ejecución lo sucedido en Tlatlaya, será la ley civil quien proceda en contra.

 

jibarrolals@hotmail.com

@elibarrol