Cadena de mando

México y las fuerzas armadas en 2015

Son muchos y enormes los retos del gabinete Peña Nieto para este año que comienza. Política, seguridad pública, economía, salud, educación, energía y sobre todo desarrollo social —donde entra el campo, la vivienda, la urbanización y un sinfín de necesidades para la gente— serán la moneda de cambio a gastar de enero a junio.

Los retos de los partidos políticos también —y como nunca— serán mayores. Hemos llegado a un punto, como electores, donde un candidato, una campaña, una elección y su ya sabida guerra sucia, fuego amigo, o como le quieran llamar, se han convertido en la peor de las mierdas que tenemos que sufrir y que no hay forma de dejarlo de vivir así. No existe interés de partidos ni partidarios por sus electores. Solo importa ganar.

¿Por qué son mayores los retos para el gobierno?

Simple. 2015 es año de elecciones intermedias. 2015 inicia con una serie de pendientes en la agenda del gobierno de la República que, se supone, ya estaban rebasados en el primer semestre de 2014. El próximo 6 de enero se reúnen los presidentes de México y Estados Unidos, en la primera visita del mexicano a
Washington como jefe de Estado, y por decirlo de una manera correcta, se fijará la estrategia a seguir hasta 2018 entre ambos países en todos sus sectores de interés.

La economía y la seguridad familiar serán las dos grandes demandas de este año; de aquí que mujeres y hombres del Presidente deban demostrar que son capaces de adaptarse a nuevas realidades. Es un hecho, las condiciones financieras mundiales van a impactar a nuestro país, por mucho que no se quiera ver así. También un hecho será que las condiciones para la negociación y operación política en 2015 se verán sumamente afectadas por la situación nacional en esos rubros.

¿Los secretarios de Hacienda y de Gobernación estarán preparados para todo lo que se viene?

Para los secretarios de la Defensa Nacional y la Marina Armada de México, el panorama es distinto. Las fuerzas armadas han demostrado poder anticiparse y adaptarse a las necesidades que el país requiere de ellos.

Las fuerzas armadas de México pueden ser mejores de lo que son. Lo que nunca sucederá es que en su accionar no estén a la altura de las circunstancias. Pueden ser mejores si se les destina un mejor presupuesto. Pueden ser mejores si se les otorga certeza jurídica que provoque que en sus acciones estén protegidos tanto civiles como militares. Serán mucho mejores en función de la compresión y el apoyo que le demos como sociedad a su labor.

Para 2015, Ejército, Marina y Fuerza Aérea seguirán desarrollando tareas de defensa interior del país. ¿Y esto qué significa? Significa que seguirán en las calles combatiendo a una delincuencia a la que las autoridades civiles le han permitido, nuevamente, empoderarse y actuar contra la sociedad. Significa que, mientras la constitucionalidad federal y estatal, y también la libertad municipal, lo soliciten y permitan, las fuerzas armadas estarán ahí. Significa que a pesar de los métodos, serán las fuerzas armadas las que sigan deteniendo a los líderes criminales de este país, como ocurrió con los 19 capos detenidos en 2014.

Significa que seguirán regresando gobernabilidad y viabilidad en los lugares que se necesiten, como es el caso de Tierra Caliente, en Guerrero y Michoacán, y por supuesto sin las intenciones políticas de hombres como Hipólito Mora, que ahora quiere ser diputado. Bueno, una vez que salga de la cárcel. Hace más de 40 años que no se ve a generales o almirantes lanzándose a la política.

Las fuerzas armadas serán en 2015 parte esencial para que el presidente Peña Nieto ofrezca las garantías que muchos sectores le están demandando.

También la protección de la seguridad interior significa que no importando el tamaño del desastre natural, ahí estarán con sus planes DN-III-E y Marina, para hacerle frente a lo que las autoridades no están preparadas; y peor aún, que no se quieren preparar, ya que saben bien que los militares vendrán a socorrerlos.

La unidad entre el Ejército, la Marina Armada y la Fuerza Aérea ha sido exitosa y sobre todo bienvenida, no solamente por generales y almirantes, sino también entre jefes, capitanes, oficiales, tenientes, tropa y marinería.

Así llegan las fuerzas armadas a 2015, unidas y dispuestas a seguir así.

Las preguntas que debemos hacernos como sociedad son:

¿Qué esperamos de soldados y marinos?

¿Cómo los percibimos ahora?

¿Qué vamos a aportar para apoyar su trabajo?

¿Quiénes son los verdaderos afectados de las campañas negativas en su contra?

 

jibarrolals@hotmail.com

@elibarrola