Cadena de mando

¿Legalizar 'autodefensas'?

Michoacán es un estado con 113 municipios, de los cuales 27 se encuentran en situación de conflicto, y para sus pobladores, por lo menos en el discurso gubernamental, ya comienzan a trazarse rutas que puedan devolverles la normalidad social e institucional perdida. Faltará ver si todo el aparato desplegado será recibido por la sociedad de Tierra Caliente y de la Meseta Purépecha como solución verdadera que aplique a sus necesidades reales.

Ojalá y alguien ya les haya preguntado cuáles son.

El llamado del Presidente para que se legalicen las autodefensas les brinda a éstos oportunidades inmejorables para comenzar a exigir, por ejemplo, que de integrarse a las fuerzas locales del orden “los exámenes de confianza se dejen para después”, según palabras de Hipólito Mora en una entrevista concedida a MILENIO. En definitiva el gobierno de la República o bien lo complejo de la situación permitirán que de la justicia por propia mano, de la portación ilegal de armas de uso exclusivo de las fuerzas armadas y del claro origen de los recursos (grupos delictivos) que patrocinan a estos grupos, éstos se inserten en la legalidad que el gobierno intenta restaurar. El discurso de las autodefensas no ha sido convertirse en policías municipales o comunitarias más bien, sino acabar con los grupos —antagónicos— delictivos que azotan a sus comunidades; es que exista la presencia y acción de la autoridad.

Lo riesgoso de legalizar a las autodefensas será el esquema legal en el que entrarán, es decir, si se convierten en policías municipales, todo indica que se convertirán en un “remedo” de la propia policía que ellos mismos desarmaron y quitaron de sus funciones. Si se convierten en policía comunitaria, tendrán la oportunidad de atenerse a lo que los usos y costumbres de cada municipio determinen, dejando en segundo plano las leyes estatales y federales. En cualquiera de los dos casos, ¿no será pan con lo mismo?

Al Ejército es a quien le corresponde controlar todas las armas de fuego, municiones y explosivos en el país. La labor principal de los soldados en el caso Michoacán es el desarme de los grupos de autodefensa. Ojalá que, en este llamado del Presidente, exista un análisis profundo de los riesgos que implica legalizar a estos grupos. Ojalá que se entienda que al Ejército, a la Marina y a la Fuerza Aérea no se les debe someter a ejercicios de prueba-error.

La participación en Michoacán, tanto de secretarios de Estado, como de la Policía Federal, genera dos escenarios de impacto donde los medios de comunicación juegan un papel vital y que, en el caso específico de las fuerzas armadas, será en definitiva una oportunidad o bien el comienzo de la era donde puede debilitarse su imagen y percepción ante la sociedad.

EL POSITIVO

La velocidad con que la semana pasada disminuyó el perfil mediático del Ejército, contra el aumento que la Policía Federal tuvo, es una muestra clara de que el gobierno no quiere que el crédito se lo lleven únicamente los soldados. Hoy, según el gobierno, vía los medios de comunicación, quienes tienen controlados más de 20 municipios son los federales y, para el Ejército, es una oportunidad de no continuar en un desgastante riesgo mediático y social. De obtenerse resultados positivos y cuantificables, la dinámica debe seguir así; Policía Federal realizando “efectivamente” las labores para las cuales está constituida.

EL NEGATIVO

De no obtenerse resultados, de perder el control nuevamente, de permitir que las cabezas de los grupos delictivos se empoderen más con fenómenos como el de Michoacán, replicados en otros estados, entonces las fuerzas armadas tendrán que retomar la acción —seguridad pública— que han venido desarrollando desde por lo menos hace 7 años, con la diferencia de que ha sido el propio gobierno quien, con sus estrategias políticas, sociales y mediáticas, le ha restado importancia a lo que los soldados deben y pueden hacer, sumado al desgaste de la sociedad en función de las instituciones, y aquí el riesgo para los de uniforme a nivel de imagen puede ser considerable.

¿Por qué no informa el gobierno los resultados positivos de los marinos en el puerto de Lázaro Cárdenas?

CABO DE GUARDIA

Con fecha 23 de enero, el Secretario de la Defensa cumplió 50 años de servicio en el ejército mexicano. Todos los cadetes que ingresan al H. Colegio Militar, tienen la oportunidad de alcanzar el alto mando.

Pocos lo logran.

Desde aquí, un sincero reconocimiento a Salvador Cienfuegos Zepeda.

jibarrolals@hotmail.com

@elibarrola