Cadena de mando

Gendarmería nacional / 1

Efectivamente, hoy los niveles de inseguridad y violencia en México han disminuido. Lo que vivió nuestro país de 2007 a 2011 no tiene comparación, sobre todo por lo que unos pocos les hicieron a tantos. Sobre todo porque, como nunca, quienes debían hacer valer la ley a escala municipal, estatal y federal en muchos casos estaban a las totales órdenes de los grupos criminales.

Enrique Peña Nieto y su gabinete encontraron en diciembre de 2012 un país completamente distinto al que dejaron los priistas 12 años antes. Se encontraron con la victoria total de los malos sobre los “supuestos” buenos, es decir, los “malandros” ya no solamente se dedicaban a delinquir, sino también a manejar abiertamente procesos electorales, políticos, productivos, comerciales, industriales y una larga lista de etcéteras, por encima de alcaldes, gobernadores y uno que otro secretario de Estado.

Los resultados para revertir una realidad como ésta no se pueden conseguir ni mucho menos percibir a mediano plazo. Si a lo anterior se suma que los equipos de campaña y de transición de Peña Nieto no le dieron una radiografía real y oportuna sobre la realidad de la delincuencia en México, entonces se comprende más por qué no se logran los resultados esperados.

Al Presidente se le recomendó la creación de una gendarmería nacional. Las malas lenguas aseguran que fue el general de policía colombiano Oscar Naranjo quien lo hizo. Hoy lo de menos es quién fue —ya ningún asesor de seguridad de ese inicio de sexenio está cerca del Presidente—, lo importante es cómo se va a capitalizar política y socialmente la puesta en marcha de esta Gendarmería. A pesar de que la expectativa de la misma se ha desinflado gradualmente, todavía existe una parte de la sociedad que se esperanza en la creación, acción y consecuencias positivas que puede dar la Gendarmería.

Ayer, en el Centro de Mando de la Policía Federal, el Presidente anunció el arranque de la primera etapa de la Gendarmería nacional. Del proyecto original para iniciarla (10 mil elementos) solo arranca con la mitad. Del proyecto original para crear un cuerpo de proximidad, investigador, preventivo y reactivo, comienza originándose como la Séptima División de la Policía Federal, enfocando su labor, como parte de la protección que diferentes cadenas productivas deben tener en México, es decir, tendrá una presencia itinerante, dependiendo de las necesidades que cada sector (agrícola, industrial, ganadero, etc.) requiera y por lo mismo será reactiva.

Todas las gendarmerías del mundo tienen una administración civil, bajo una tutela y jurisdicción militar. Esto último con objeto de mantener a como dé lugar la disciplina y los resultados producidos por ésta. En México, no iba a ser una excepción; sin embargo, en el camino alguien creyó que no era necesario involucrar a soldados y marinos en la Gendarmería. Grave error.

Monte Alejandro Rubido García, comisionado nacional de Seguridad, heredó de su antecesor el tema de la Gendarmería. Pocos funcionarios en México tienen el conocimiento de Rubido García en materia de seguridad y de ahí el éxito de esta división de la PF.

Por lo pronto el comisionado Rubido ya le cumplió al Presidente y con ello a la sociedad.

Cabo de Guardia

Ningún evento masivo en México tiene una asistencia mayor a 200 mil personas. El dato es porque hoy se llevará a cabo el cuarto. Espectáculo Aéreo “Fuerzas Armadas… Pasión por servir a México”, en la base militar aérea no. 1, en Santa Lucía, Estado de México.

En esta cuarta edición, se espera la afluencia de más de 250 mil asistentes. El principal resultado de estos eventos es el acercamiento real que tiene la sociedad con sus fuerzas armadas, donde la gente no critica ni minimiza lo que se tiene; al contrario, dan cuenta de lo que los soldados hacen con tan pocos recursos.

Los soldados abren las puertas de su casa para que la sociedad los conozca más y mejor.

Paseos dominicales

No queda ahí. Todos los domingos últimos de mes, en todo el país, están abiertas las puertas de los campos militares para que la gente los conozca.

El pasado domingo asistieron más de 11 mil personas a las 12 regiones militares que se encuentran distribuidas en todo el país, cifra con la cual, más que romper una marca, es muestra clara de que la gente necesita acercarse a las fuerzas armadas, así como de la necesidad que tienen los soldados por no estar sustraídos de la sociedad de la que forman parte.

Esta apertura promovida por la Sedena rompe con los grandes mitos que diferentes grupos han querido crear sobre lo negativo de la relación civil-militar.

 

jibarrolals@hotmail.com @elibarrola