Cadena de mando

Cuerpos de defensa rurales

Uno de los lectores de este esfuerzo editorial es un militar a quien llamaremos “López”. Desde hace tiempo me ha enviado diferentes aportaciones sobre temas de fuerzas armadas y entre ellas el de los cuerpos de defensa rural, hoy tan buscados como una solución a la legalización de los grupos de autodefensa en Michoacán. Para “López”, como para muchos militares mexicanos, la solución para vigilar y proteger a comunidades rurales alejadas de todo es el fortalecimiento de estos cuerpos de defensa, integrados principalmente por ejidatarios y campesinos, quienes en su momento y oportunidad se ponen a las órdenes de un militar, quien localmente y con el apoyo de la tropa los comanda.

Los civiles que integran los cuerpos de defensa rural —a pesar de que ya no son tan numerosos como antes— tienen dos características. La primera es coadyuvar con el Ejército como guías, informantes, intermediarios y vigilantes. La segunda, aprovechar lo que en su momento los soldados pueden darles, es decir, estructura y capacitación, armamento, legalidad, etcétera. Con la integración de los grupos de autodefensa a estos cuerpos rurales, la desventaja la tendrán los primeros. ¿Por qué? En primer lugar, debido a que quienes son rurales están sometidos a lo que las leyes militares ordenan y por lo mismo tendrán que responder a cualquier violación tanto de la ley civil como de la militar. Se antoja difícil que quieran someterse, quienes ya probaron la miel y los resultados de hacer “justicia por propia mano”, a una legislación ajena a su naturaleza civil. En segundo lugar, porque deberán entregar sus armas para que se las registren y según la ley de armas que rige en nuestro país, para poder registrarlas, las mismas deben de haberse comprado a la Secretaría de la Defensa. Se antoja más difícil aún que quieran entregar armas que mayormente, como lo declaró ayer el procurador Murillo Karam, tienen su origen desde el narcotráfico. Los autodefensas respondieron inmediatamente ante lo confuso del doble discurso gubernamental.

Que alguien explique cómo van a registrar fusiles AK-47, R-15, M-16, armas calibre 5.56 o 7.62, o las de calibre 50 (Barrett), de esas que en tantas imágenes aparecen en poder de las autodefensas. O más bien lo que van a registrar son sus escopetas de un tiro o alguna pistolita calibre .22, para que con ellas se defiendan de los criminales que supuestamente quieren combatir.

La Ley Federal de Armas de Fuego y Control de Explosivos en su artículo cuarto dice: “Corresponde al Ejecutivo de la Unión por conducto de las secretarías de Gobernación y de la Defensa Nacional, dentro de las respectivas atribuciones que esta ley y su reglamento les señalen, el control de todas las armas en el país, para cuyo efecto se llevará un Registro Federal de Armas”.

En la práctica ha sido Sedena la que a controlado el registro y venta de armas en nuestro país; la Secretaría de Gobernación ha sido quizá solamente un observador pasivo, por lo que deberá pedir el consejo de las fuerzas armadas en este sentido y, por supuesto, tomarlo en cuenta. No es un asunto menor pretender que se puede legalizar de golpe y porrazo a estos grupos solamente para crear un compás de espera.

Los ejemplos latentes de ebullición social ahí están. Campesinos y productores del estado de Morelos se organizan contra el crimen, y ya se promocionan como un concepto diferente a las autodefensas, es decir, con machetes y escopetas, hacen rondas para enfrentar criminales. Cuidado, ellos también harán justicia por propia mano y en un futuro cercano habrá que insertarlos en alguna institución.

En Zapopan, Jalisco, después de la detención por parte del Ejército del Menchito, los del grupo criminal Jalisco Nueva Generación incendiaron autobuses en ese municipio, lo que indica claramente que están siendo muy afectados por las acciones del gobierno; sin embargo, puede crecer ahí una raíz social —patrocinada por los mismo criminales— para convertir un tema delincuencial en uno social.

Además de los mencionados, Oaxaca, Guerrero, Veracruz, Tamaulipas, Estado de México y otros más tienen sus propios “infiernitos”.

¿Cuál será la estrategia con ellos?

Cabo de Guardia y de Turno

La presencia por primera ocasión de los secretarios de la Defensa y la Marina en la “50 Edición de la Conferencia de Seguridad de Múnich” es por demás significativa para nuestro país.

Temas como seguridad mundial, crisis regional, geopolítica de la energía, ciberseguridad y gobernanza global no son ajenos a nuestras fuerzas armadas.

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@elibarrola