Cadena de mando

Armada de México, ¡coincidencias y tendencias!

Dicen por ahí que dos coincidencias hacen una tendencia. Entonces, cuando es tendencia, se vuelve dinámica y de ahí, si es negativa, que "Dios nos agarre confesados".

Lo que vive nuestro país no es coincidencia de que cumpla un año el gobierno de Peña Nieto con la actual agitación social. No es coincidencia lo que viven estados como Michoacán, Oaxaca, Guerrero y Chiapas; al contrario, es una tendencia producto de la combinación del hartazgo de la gente con la búsqueda de intereses de diferentes grupos, políticos, sociales y, por supuesto, delincuenciales.

Lo que no llega ni siquiera a coincidir es la respuesta de los tres niveles de gobierno en torno al giro convulso y peligroso que está dando el mapa de la violencia en México. A lo que antes era violencia provocada entre grupos criminales hoy se le suma la supuesta defensa de ciudadanos michoacanos a sus conciudadanos, tomando la justicia por su propia mano, tomando día a día pueblos y más pueblos. A lo que antes era violencia, producto del enfrentamiento entre autoridades y delincuentes, ahora se le suma un nuevo tipo de violencia entre, por ejemplo, en Oaxaca, SNTE contra CNTE, y, de cerca, padres de familia como carne de cañón. De lejos, muy lejos, el gobierno estatal como testigo cínico e indolente.

Lo que sí coincide con todo este maremágnum es el compromiso que las fuerzas armadas mantienen ante tanta amenaza. No fue coincidencia la mezcla de disciplina y coraje demostrada el sábado pasado por los marinos en la Escuela de Infantería de Marina en Carpizo, Campeche, con motivo del Día de la Armada, como tampoco fue coincidencia que se realizara en esas instalaciones, a la sazón, uno de los mejores centros de adiestramiento de tropas de infantería en América Latina. El mensaje de hacerlo allí es coincidente con la tendencia de que la Marina Armada de México cuenta con —además de la marítima— una fuerza terrestre conjunta con el Ejército y la Fuerza Aérea dispuesta a seguir "combatiendo inflexibles" contra los enemigos o infractores de la ley, como lo reafirmó el alto mando de la Marina.

Es coincidente con el discurso del secretario de la Defensa también lo dicho por el almirante Vidal Francisco Soberón, en el sentido de que, "hoy como ayer, México está enfrentando grandes retos que ponen a prueba nuestra fortaleza, y es justamente en los momentos de adversidad en los que tenemos que recordar quiénes somos realmente". Dentro de las tendencias, el mensaje del secretario de Marina es profundo cuando sentencia: "La lección es, una vez más, muy clara; ante los retos, solo la unidad de propósito y de esfuerzos puede mover a México.

Dicho lo anterior, a quienes in situ les cambió la cara fueron al secretario de Gobernación y al de Hacienda, quienes no pueden coincidir entre avances y riesgos. Lo de las caras no fue coincidencia debido al calor del evento.

La intensidad llegó a su clímax —por supuesto, me refiero al evento— cuando al final del acto desfilaron ante el Presidente los infantes de Marina y una sección de paracaidistas de la Fuerza Aérea y de fuerzas especiales del Ejército. Si se pudiera extraer el coraje —aquí sí, de semblantes coincidentes— de los hombres y mujeres que desfilaron, quizá se podría entender por qué están dispuestos a cumplir la misión ¡hasta alcanzar la victoria o perder la vida! Se podría entender por qué es necesario que sus funciones a favor de la sociedad contemplen un marco jurídico actual y progresivo, coincidente con las amenazas tendientes a descontrolar gobernabilidades.

Como se dijo aquí la semana pasada. Con los marinos siempre hay excelentes sorpresas. La mejor fue el factor mismo.

Sorprendió a propios y a todos los extraños.

Cabo de Guardia y de Turno

La visita del ministro de Defensa Español, don Pedro Morenés, debe entenderse así, como una visita. Quienes quisieron darle el matiz de buen ejemplo de un civil al frente de una secretaría de defensa desconocen que la realidad institucional de este país y de los civiles que están al frente de ellas es, ¡ahí sí!, el mejor ejemplo de por qué en México deben seguir los militares administrando y tutelando al instituto armado.

No han sido los soldados ni los marinos mexicanos quienes han debilitado al país.

El ministro Morenés consolidó en su visita el aval del gobierno español a la industria militar ibérica. Nada fuera de lo que ya sucede entre ambos países.

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@elibarrola