Reseña

Mal partido, triunfo maravilloso con gol bello en jugada espléndida

Para el bostezo estuvo casi todo el partido de ayer a medio día entre Pumas y Santos. Los laguneros intentando con calma hacer una sola; como si supieran de antemano que con sólo una buena acción ofensiva que fraguaran, con eso tenían. Y lograron su propósito. Se les felicita por el triunfo pues significa mucho, debido al alto grado de dificultad de estar con el sol de la capital del país con su altura peculiar.

El mérito es haber ganado; y punto final. Casi con las ganas de terminar aquí este escrito aunque el espacio reclama más caracteres. Lo único valioso y muy encomiable es el maravilloso gol que se trabajó pues salió como lo crearon ya que la generosidad grupal brotó para lucir. Cejas muy solo filtra a Escoboza, con ventaja a su perfil, éste no se atraganta, trabaja su entrega y la sirve puntual para que a la cita llegue Peralta con dominio de su relevante técnica individual. Con cierto desdén y de tres dedos, le da efecto a la pelota que pega milagrosamente en el poste abajo, y se introduce a una portería perforada todo el torneo.

Fue todo; nada digno más de contar. Lo otro fue malo, malísimo por ambos lados. De la aparente ayuda arbitral para La Laguna también es necesario escribir porque el empate a uno sucedió sólo que al árbitro se le ocurrió marcar falta a Oswaldo cuando éste no tenía control total de la pelota pues fue clara la imagen. El de “color rosa” (representando al negro) señaló falta, y eso benefició al Santos. Cualquiera pudo marcar gol y la anotación nadie la reclama.

Se le felicita al Santos y también a Orlegi porque con un partido menos, haciendo la pausa semanal de la fecha mundialista y estar en cuarto lugar general (que bien pudiera ser segundo) también dan ejemplo al país. Las manchas urbanas de Guadalajara (Chivas y Atlas) y la de Nuevo León, (Tigres y Monterrey) no van a calificar; y Santos sí. He aquí otro motivo para el aplauso y orgullo para el aficionado lagunero. Feliz 7 de Octubre.