Reseña

Sin Extranjeros

Si usted es preciso en su hablar y conceptualizar, este escrito debería llamarse “Sin Naturalizados”, pero se titula “Sin Extranjeros”. El pasado viernes en el Azteca hubo dos goles muy bellos (bellísimo el del americanista) enjundia, apoyo del público casi hasta el cansancio, determinación de los que ingresaron de cambio, presencia de área, dirección técnica honesta y brío requerido desde siempre. Los extranjeros no fueron necesarios para determinar la victoria. ¿Moraleja? No se les necesita.

“Chaco” ingresó a donar sangre, y con eso fue suficiente para reconocerle su presencia. Alvarez y Lobos fueron buenos espectadores de la ironía mexicana. Insistiré hasta el cansancio. En nuestro futbol a nivel de clubes no se necesitan 5 plazas de extranjeros por equipo, y en la Selección no se necesita ninguno. Así nos vamos hasta donde tope. ¡Qué más da! Ya todo está escrito y contemplado. La historia registra el mismo efecto cuando de extranjeros en el tricolor se trata.

No le adjudiquemos la victoria al “genio” de Vucetich. Si alguien ya manifestó eso, significa que no vio el juego completo y que tampoco sabe lo elemental del futbol. La genialidad del joven Jiménez fue la simple pero enorme diferencia. El equipo está partido, juega a nada, no hay construcción atractiva de futbol, el medio campo se divide en cuatro partes aisladas, nadie aparece con respeto y su presencia es nula. “Chicharito” debe estar convencido que su misión es generar mercadotecnia barata porque su actuación es malísima con pase de gol incluido y penalty fallado.

Nueva Zelanda abre sus brazos para visitar y recibir a México, a menos que los duendes sigan sueltos. La falta cobrada desde el manchón, no fue regalo divino ni arbitral. Tonto el defensa panameño que entra de forma desmedida a una pelota que el rival no tenía controlada. La justicia no se otorga por pésimas decisiones al actuar. Los extranjeros (mexicanos) no estuvieron presentes aunque uno de ellos se haya teñido de rojo. No se les necesita.