PAISAJES DE LA MEMORIA

Por siempre y para siempre

La madrugada del 27 de este mes que corre murió (discretamente inusual, dice el cable) el cantante Demis Roussos en Atenas a los 68 años. No era tan grande como pueden pensar algunos: 68 apenas. Pero cómo es que los jóvenes de los setenta lo escuchábamos ya en las frecuencias radiofónicas, en los autobuses o en los restaurantes. Casualmente apenas había visto una imitación que de él hace Eduardo Manzano, el Polivoz.

Hay algunos datos que yo ignoraba: Demis Roussos nunca superó una terrible depresión luego de ser secuestrado en un vuelo a la edad de 39 años. A continuación transcribo un aparte de la información electrónica: “el hecho más traumático de su vida fue encontrarse entre el pasaje del vuelo 847 de la TWA, que en 1985, fue secuestrado por los terroristas de Hezbollah. El cantante se embarcó en Atenas junto a su novia norteamericana Pamela Smith rumbo a Roma, sin embargo los terroristas lo desviaron a Beirut. Los orígenes árabes de la estrella (nació en Alejandría) hicieron que él fuese uno de los primeros liberados. De hecho, celebró su  cumpleaños durante el secuestro y, según declaró, los terroristas le ofrecieron una tarta y té. Una retención bastante surrealista, en la que el griego, según comentó más tarde, llegó a perder la noción del tiempo. Cuando se enteró de que los terroristas habían matado al buzo de la marina Robert Stethem, sufrió un gran impacto”. (Nota tomada de “El Mundo” y abreviada por quien esto escribe).

A Demis Roussos se le ha de recordar siempre por su interpretación de “Por siempre y para siempre” en su versión en castellano a pesar del éxito de la original. Él tuvo otras interpretaciones que lo hicieron de fama mundial como “Triki triki, mon amour...” y “Rain and Tears”, un tema de Vangelis.

Me aterra la vulnerabilidad de un exitoso Demis Roussos ante un fenómeno como la depresión. Es verdad que a veces de la profundidad del vacío muchos no alcanzan a salir.

Leo en otro portal que la muerte de Roussos se produjo durante la noche del sábado al domingo pero que la familia no quiso dar la noticia para no entorpecer la jornada electoral de Grecia. Roussos grabó (editó) cerca de treinta álbumes con canciones en griego, francés, alemán, inglés y español. Había decidido alejarse de los escenarios y vivir en Grecia.

Una muerte “discretamente inusual” sigo leyendo.

No sabremos entonces si se debió a la jornada electoral en su país el silencio que guardó la familia un par de días. Para nosotros él murió apenas en la madrugada del 27, o esa madrugada nos enteramos. Una voz delgada, cálida, en un cuerpo enorme. Una voz de los setentas. Adiós Demis Roussos.

jgsampe@yahoo.com.mx