PAISAJES DE LA MEMORIA

¿La renuncia del Vicerrector?

Aún nada está claro con el futuro funcionamiento de la Vicerrectoría de Extensión y Difusión de la Cultura que estaba bajo el control de uno de los últimos bastiones que permanecía ahí enclavado luego de pertenecer al cercano esquipo del ex rector Enrique Agüera.

No se trata de especular con el hecho de la renuncia de Jorge David Cortés a la vicerrectoría. Hombre conocer de la política universitaria él no renunció a tan importante y honroso cargo: fue una atenta solicitud del rector, el Dr. Alfonso Ortiz Esparza.

Y si así fue, entonces eso conlleva una inequívoca señal que (ante lo que se ha ventilado como los excesos de Jorge David Cortés)el poder no se comparte y que Alfonso Esparza Ortiz nunca ha sido un rector débil como, al parecer, lo trataba de filtrar y manejar el ahora ya sin remedio ex vicerrector de difusión cultural, quien también había ocupado la Dirección  de Comunicación de la propia BUAP.

He leído en las redes sociales, sobre todo en  las redes sociales, que hay aprobación unánime por esa decisión mostrada por el rector Alfonso Ortiz. ¿La señal?: cuidado con  los golpes bajos y las traiciones y los excesos.

En todo caso, como también se ha dicho, el rector no va a perder su tiempo cuidándose de las traiciones y los bajos golpes.

Me pregunto entonces qué pasará con las áreas que dependen de esa vicerrectoría, algunas de ellas no se han modificado estructuralmente para nada desde hace mucho tiempo.

Los trabajadores de la cultura en el estado (léase pintores, músicos, escultores, etcétera) esperan encontrar nuevas expectativas en los programas y proyectos que seguramente dará a conocer quien se haga cargo de la dependencia.

Existen áreas que merecen mucha atención.

La designación de la doctora Ana María Huerta Jaramillo, una historiadora cuyo trabajo de investigación acerca de los boticarios poblanos ha tenido relevancia nacional,  fue vista con beneplácito puesto que la tarea de su antecesor fue solamente (y básicamente) crear una política editorial para auto editarse en couché de buena calidad y auto difundir su obra.

Aún es temprano para hablar de lo que pasará en la vicerrectoría pero (vuelvo siempre a  los inicios como una latosa obsesión) se debe repensar en las tareas mínimas de las diversas áreas que dependen de ahí.

Y sí, los cambios son sanos, muy sanos, sobre todo en casos como estos, donde el rector definitivamente había perdido la confianza (o la poca confianza) que le guardaba a quien se ostentaba con un poder más allá de los límites universitarios.

Habrá que valorar si no están demás, definitivamente, algunas dobles funciones dentro de la polémica vicerrectoría.