PAISAJES DE LA MEMORIA

El reconocimiento a la obra de Óscar Oliva


Debí dedicarme un poco a registrar una memoria fotográfica del Festival de Poesía «Ramón López Velarde» que organiza año con año la Universidad Autónoma de Zacatecas y que ha llegado a buen fin. El poeta homenajeado este año, el maestro Óscar Oliva, recorrió el Centro Histórico de la ciudad con los ojos del niño que se asombra ante cada rincón iluminado. Una agradable velada literaria (expresión muy a tono de los años cuarenta) fue la que se vivió en el Foyer del Teatro Fernando Calderón el pasado viernes seis cuando le fue entregada la distinción a Óscar Oliva.
Me detengo un poco en algunas líneas de su discurso, de memoria extiendo para los lectores algunas de sus palabras:
Dijo que es una muestra de gran sensibilidad la realización de estos encuentros que reúnen a las mejores muestras de la poesía de habla castellana y que la UAZ se ha convertido en un claro ejemplo para seguir y preservar una tradición como esta.
Óscar Oliva (metafórico como deben ser todos los poetas) resaltó, hablando siempre de la poesía que al cumplirse viente años del levantamiento del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, en San Cristobal de las Casas, es necesario volver la mirada hacia los marginados de la tierra, hacia los que menos tienen, a los que no pueden defenderse. Las cosas siguen igual en México: nadie para las manifestaciones de la violencia y, por el contrario ésta crece todos los días más y más.
Fueron tres intensos días.
En la tierra que vio nacer a Ramón López Velarde se inauguró una exposición de artistas plásticos de zacatecas durante un recorrido literario que terminó en Tepetongo, lugar donde nació el narrador Severino Salazar en cuyo busto se depositó una ofrenda.
El merecido homenaje a Óscar Oliva ha sido a su obra, a su pensamiento siempre claro y transparente para darle un sentido a la vida a través de la poesía.
Este año se reunieron, atendiendo a la convocatoria del homenaje al poeta Óscar Oliva un poco más de cincuenta poetas originarios de varios países de América Latina, lo que hace de este festival único en su género, además de ser uno de los más tradición pues comenzó hacia 1982.
Transcribo parte de los datos del poeta Óscar Oliva:
«N. en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, el 5 de enero de 1939. Perteneció al histórico grupo de poetas denominado ‘La espiga amotinada’. Acerca de su obra han escrito Efraín Huerta, Octavio Paz, Rosario Castellanos, Carlos Illescas, Roberto Fernández Retamar, Marco Antonio Campos y Agustí Bartra. De 1994 a 1998 fue integrante de la Comisión Nacional para los Diálogos de San Andrés Larráinzar entre el EZLN y el Gobierno Federal. Es autor, entre otros, de ‘La voz desbocada’, ‘Áspera cicatriz’, ‘Trabajo ilegal’ y ‘Lienzos transparentes’. Obtuvo el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes en 1971, el Premio Rosario Castellanos en 1990 y el Premio Nacional de Periodismo en 1998».
Óscar Oliva, un gran poeta muy actual, en la memoria colectiva y en la fotográfica.