PAISAJES DE LA MEMORIA

Pantone 347C

Durante el mes de diciembre, conocí en el marco del Festival de Poesía “Ramón López Velarde” a la poeta tlaxcalteca Daniela Escobar (1988, licenciada en ingeniería ambiental), quien me firmó un ejemplar de su libro “Pantone 347C” y por alguna de esas razones extrañas lo olvidé junto con otras cosas en un maletín. Puede ser que también los libros hablen aunque no los escuchemos como a las personas. Me asaltaba esa inquietud: ¿dónde está el Pantone 347C? Entonces hace poco, por salir rápido de casa, cambié un maletín por otro, tal como sucede en las películas francesas blanco y negro (algo misteriosas) y al llegar a una rueda de prensa, en el restaurante de un hotel del centro, me di cuenta gratamente que ahí me seguía el Pantone 347C.

Lo leí y lo releí (debo decirlo) sorpresivamente.

Es verdad que los títulos son un parámetro de lectura. Y creo que también los epígrafes lo son. La cita de Jonathan Bate es definitiva: “Si la poesía es la admisión original/ del habitar, entonces la poesía/ es el lugar donde salvamos la tierra”.

Quizá sirva lo anterior para que la autora, en pocos versos, defina su doble postura ética ante la escritura y ante la vida. Sé que puede sonar a lugar común pero es la gran verdad de quienes han pensado que la literatura (habré de volver a mi maestro Miguel Donoso Pareja), es el “último reducto de comunicación humana posible porque a largo plazo concientiza”.

Pantone 347C está traducida al inglés (en un tiro de solo 500 ejemplares) y es de Ediciones La Cuadrilla de la Langosta (México, 2016). En el prólogo de Javier Taboada se dice que el eje sobre el cual gira la obra de Daniela Escobar es la ecopoesía: ética y arte que no podrían sobrevivir uno sin la otra.

Brevemente extraigo la idea de Javier Taboada. Explica que la ecopoesía se fundamenta en el conocimiento que incluye a las culturas ancestrales. Y agrega “sin moralina”, un concepto que me molesta un poco porque era muy utilizado por la clase media intelectualoide de los setentas mexicanos.

En sí igual y en resumen es poesía y voz, el acierto de Daniela Escobar, en lo que  estamos de acuerdo. Veamos: “Hay un hombre/ que viste de pijama de algodón orgánico importado/ manufactura de niños vietnamitas”. (...) “Hay un hombre/ que desde hace recuerdos/ no ha visto la luz/ Todos son la misma fábrica”.

Agrego e interpreto: todos estamos tomados de la misma muestra del mismo Pantone. Y poco después me detengo: “Hay niños que torturan aves/ Yo quiero salvar a los pájaros/ proteger a los niños/ Y acostarme con los hombres/ que fueron esos niños”.

Concluyo la muestra: “Nuevo hallazgo de la ciencia:/ la resurrección/ imposibilidad de la eutanasia”. (...) “Este noviembre/ palpita sólo media hectárea/ Aquí la extinción es producto de la ciencia”.

Daniela Escobar es una poeta que tiene como prioridad los temas sociológicos. Tiene tanto que decirnos en su contribución para cambiar y vivir mejor la vida.

jgsampe@me.com