PAISAJES DE LA MEMORIA

Mi bizarra capital y sus modificaciones

En efecto: recuerdo las frías mañanas cuando mi madre me hacía acompañarla al Palacio de Gobierno de Zacatecas a dejarles a mis tías la merienda. Raro que tomáramos el autobús siendo tan cortas las distancias. Mis tías, todas, trabajaban ahí, en las oficinas, abajo y arriba: eran o secretarias ejecutivas o Agente del Ministerio Público. Pero ahí laboraban. Y sí, como lo muestran las fotos de los monjes y las monjas deambulando por la Plaza de Armas en 1940, ese era un terreno plano y lleno de árboles con un quiosco en el centro.

Me imagino que fue al final del sexenio de José Rodríguez Elías cuando se hizo del sitio una alberca, como le llamaba la gente.

El deterioro de los centros históricos en México comienza en los años treinta del siglo pasado. Las grandes salas de cine, los supermercados, etcétera, logran transformar la traza urbana.

El caso de Zacatecas fue un ejemplo a seguir por otros estados que deseaban conservar su patrimonio cultural ya en la década de los sesenta. Se eliminaron los anuncios de neón y se rescataron algunos edificios e iglesias como el Templo de San Agustín, ocupado entonces por un grupo que había hecho de él una enorme vecindad de varios pisos.

Casi no he vuelto a Zacatecas o sólo lo hago contadas veces por cuestiones meramente familiares, pero ahora me entero que la Plaza de Armas vuelve a ser lo que fue, dicen. Una plaza que se había convertido en algo ya histórico por los actos políticos que ahí tuvieron lugar en los últimos, digamos, cuarenta años.

He visitado mis archivos fotográficos: me detengo viéndome de niño corriendo entre los árboles de la Plaza de Armas.

A lo mejor pronto, aunque sea en la prefiguración de un sueño, yo mismo volveré a ser niño y volveré a visitar a mis tías al Palacio de Gobierno para dejarles la merienda en compañía de mi madre.

En Oaxaca, Francisco Toledo ha salido en defensa del Centro Histórico. En Puebla lo hizo quien fuera rector de la universidad autónoma, Alfonso Vélez Pliego. En Zacatecas será lo que será.

jgsampe@yahoo.com.mx