PAISAJES DE LA MEMORIA

Miguel Donoso Pareja (1931-2015)

La historia, el registro de la literatura mexicana de los setenta, no se explica sin el referente del más representativo escritor y ensayista ecuatoriano Miguel Donoso Pareja. Lo conocí hacia 1974, en Zacatecas, donde dictó una magistral conferencia en el Salón del Consejo Universitario, en el edificio de la rectoría. “¿Usted es guayaquileño, maestro; usted, maestro, conoció a Julio Jaramillo?”, sonrío ante la pregunta de un muchacho que aún estudiaba la secundaria, pero me respondió con el singular acento que siempre le escuché.

Recuerdo aquello que narra Juan Villoro: “soy un corrector”, intimaba y muy serio leía nuestros textos mientras fumaba y masticaba uno que otro caramelo.

A Puebla llegó a impartir un taller literario de cuento y poesía gracias a la invitación del entonces director de la Casa de la Cultura, Pedro Ángel Palou Pérez, quien a su vez lo había gestionado con Juan José Bremer, entonces director del INBA. Diríamos que la generación de Puebla fue la última que tuvo en México (1979-81) antes de partir a Guayaquil.

En su discurso de despedida, dijo que se sentía mitad mexicano, mitad ecuatoriano.

Tendría una infinidad de anécdotas sobre Miguel Donoso Pareja, el autor de Heny Black, Día tras día, Ahora empieza el olvido, cuentos, ensayos y antologías como la ya clásica “Poesía Rebelde de América”.

A la mitad de la década de los setenta Miguel Donoso desde la dirección de literatura del INBA formó los talleres piloto en San Luis Potosí y en Aguascalientes, luego en Puebla.

La idea que lo animaba era que sus ex alumnos (en efecto, su problema es que era muy querido), formarán otros: David Ojeda e Ignacio Betancourt tomaron el de Puebla, José de Jesús Sampedro inició un taller en La Laguna y Alberto Huerta en Las Islas Marías.

Cuando explicaba el ejercicio de la escritura, él remarcaba que se trataba de un oficio como el del carpintero que hace una silla, pero la herramienta del escritor es el lenguaje.

De una crítica precisa, no toleraba la falta de compromiso hacia la literatura. Los años setenta registran también los reconocimientos literarios como resultado del trabajo colectivo en sus talleres: el nacional de cuento a Betancourt y a Huerta; el Casa de las Américas a Ojeda y el Nacional de poesía a J.J, Sampedro.

Una labor importante la de Miguel Donoso Pareja en México. Columnista de El Día cuando lo dirigía Socorro Díaz, tuvo a su cargo la sección de reseñas literarias.

Aquí tengo la lista que de los aceptados a formar el primer taller literario que registra la cultura de Puebla: Mariano Morales, Fausto Idueta, Günter Petrak, Teresa Martínez Terán, Ricardo Echavarri, Fidel Jimenez, Medardo Maldonado, Ángel López, Juan Carlos Canales, Andrés Ruiz, Eugenio Flores Reyes, Billy Frese, Aisha Reseck, Juan Gerardo Sampedro, ¿se me escapa alguien? ah si uno más cuyo nombre olvido porque llevaba basura y trabajaba en la universidad conectando bocinas.

Director de la Casa de la Cultura de Guayaquil, Miguel Donoso Pareja, nuestro querido maestro de una generación entera, murió el pasado lunes 16; la literatura latinoamericana, la literatura mexicana, está en deuda con él, le debemos tanto. 

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